Todos contra el fuego

Entrevista > Javier Fayos / Suboficial del consorcio de Bomberos

- Escrito el 02 agosto, 2018, 8:00 am
9 mins
Lo que más preocupa al consorcio provincial de Bomberos es la vegetación seca que caracteriza nuestras montañas en verano y crea situaciones de peligro

A pesar de tener el compromiso de preservar la vida y garantizar la seguridad de los demás ante un siniestro, no hay que olvidar que los bomberos exponen su vida permanentemente, en una profesión no muy bien recompensada, y que son muchos los que ejercen por vocación.

«Muchas desgracias se podrían evitar si tuviéramos las precauciones necesarias»

En verano los incendios en los montes provocan situaciones de peligro, que son vigiladas desde cerca por el consorcio provincial de Bomberos en alerta permanente para evitar desgracias. Muchas no ocurrirían si tuviéramos las precauciones necesarias que olvidamos ante situaciones que pensamos que nunca nos van a pasar, y que facilitarían las tareas de los bomberos.

Protocolo de alerta

El protocolo de alerta máxima en las montañas de la provincia de Alicante se pone en marcha de mayo a septiembre, aunque permanentemente están en alerta, durante todo el año, por las características climatológicas con las que contamos: zonas forestales muy secas y zonas de cultivo abandonadas, que hacen, en conjunción con el viento, que ante cualquier pequeño incendio sea todo rápidamente pasto de las llamas.

El Consorcio lo componen todos los parques de la provincia menos el de Alicante, y de todos ellos son 100 los bomberos que están de guardia las 24 horas del día, apoyados en caso de ser necesario por el resto de miembros de los parques.

Hasta final de este pasado mes de julio no se han producido en nuestros montes más que algunos conatos, que han sido controlados por los profesionales del fuego. El 112 es el número que debemos marcar ante cualquier situación de riesgo.

Javier Fayos es suboficial del consorcio en la Marina Alta y lleva 28 años entregado a esta profesión.

¿Qué características de nuestros montes les preocupan más en estas fechas?

Lo que más preocupa es la vegetación seca que caracteriza nuestras montañas en verano. La falta de humedad hace que el riesgo sea extremo ante cualquier incendio. A eso hay que sumarle el estado en el que se encuentran muchos campos de cultivo abandonados, que alimentan el fuego y, ante su proximidad a los montes, produce saltos avivados por el viento, lo que nos hacen vivir situaciones complicadas.

El norte de la provincia de Alicante es una zona muy montañosa, con una masa forestal muy seca, y con muchas zonas de viviendas y urbanizaciones que es otra de nuestras máximas preocupaciones ante cualquier necesidad de evacuación.

¿Cuál ha sido el momento de mayor peligro que ha vivido?

En 28 años de profesión, como es lógico, he vivido muchos momentos de peligro, pero siempre la prudencia ha predominado en mi trabajo a la hora de enfrentarme al  fuego, y eso ha hecho que afortunadamente siga con vida.

Pero si es cierto que ha habido situaciones complicadas, especialmente una en la que durante la extinción de un fuego en un edifico se me derrumbo el suelo a mis pies y fui a parar al piso de bajo. Fue solo una cuestión de segundos, pero fueron eternos. No solo sentí que caía al vacío, si no que los escombros me caían encima, y todo ello con el añadido del fuego que había a mi alrededor. Fue uno de los momentos más duros vividos, pero afortunadamente estoy aquí para poder contarlo, y  sorprendentemente salí prácticamente ileso de aquello.

¿Y el incendio más peligroso de los últimos años en la montaña alicantina?
«La alerta 3 es la más grave y pone en aviso a todos los parques de bomberos de la provincia»

El ocurrido hace dos años en Granadella, cerca de Benitatxell y Jávea. Fue terrible, y  obligó a desalojar a miles de vecinos. El primer fuego, el que se declaró junto al mirador del Puig de la Llorença, en el Poble Nou de Benitatxell, ya estaba perimetrado y sin llama. El susto había quedado atrás y los helicópteros y aviones de extinción ya se habían retirado. Pero entonces las llamas resurgieron 40 metros más allá del perímetro de este fuego. Los investigadores ya sospechaban que los dos fuegos los había causado un pirómano, que luego volvió a actuar en el Saladar, junto al Arenal. También se tuvo que evacuar el camping Naranjal. Fueron momentos muy duros para salvar a todas aquellas personas.

En general las condiciones meteorológicas son las que mandan principalmente  el estado de alerta en el que se encuentra el riesgo de incendio, que va del 1 al 3. La alerta 3 es la más grave y  pone en aviso a todos los parques de bomberos para acudir  a reforzar el dispositivo, primando la proximidad al incendio.

¿Qué es en su trabajo lo más gratificante?
«Lo único que espero en cada salida es que volvamos todos e ilesos»

En eso mi percepción ha cambiado en los últimos años. Antes pensaba principalmente en mi integridad, como es lógico. Ahora, desde que ocupo este cargo, pienso más en el equipo humano que está a mi cargo y de quien soy responsable. Lo único que espero ahora en cada salida es que volvamos todos e ilesos, porque en este trabajo cuando sales nunca sabes si vas a volver.

¿Cómo valora el trágico incendio producido recientemente en Grecia con tantas víctimas mortales?
«Debemos ser siempre conscientes de que a nosotros también nos puede pasar, y acondicionar nuestras viviendas si vivimos en el monte»

Grecia tiene un clima muy parecido al nuestro y por lo tanto condiciones similares. Tenemos que empezar a aprender todos para que no nos ocurran cosas como esta. No podemos descargar toda la responsabilidad en los bomberos, independientemente de que haya sido intencionado o no. Lo que no puede ser es que acumulemos broza en nuestras casas, que no eliminemos malas hierbas secas o que no tengamos accesos adecuados a un camión de bomberos, porque lo que no pasa en mil años puede pasar en tan solo unos segundos.

Debemos ser siempre conscientes de que a nosotros también nos puede pasar, y acondicionar nuestras viviendas si vivimos en el monte en previsión de posibles desgracias causadas por incendios. Con los perímetros de nuestras casas limpios de vegetación, y cumpliendo las normativas vigentes en urbanizaciones, estaremos velando por nuestra integridad.