El servicio de taxi en el centro de la polémica

Indagamos sobre los conflictos con las plataformas online, los taxistas piratas, las disputas por el aeropuerto de El Altet o su estatus legal

- Escrito el 02 agosto, 2018, 12:00 pm
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A finales del pasado mes de julio se produjo una convulsa huelga de taxistas en Barcelona. También desde otras partes de España muchos profesionales del gremio se solidarizaron con sus colegas barceloneses.

La jornada del 25 de julio fue especialmente tensa en la ciudad condal. Vimos incluso situaciones violentas, de agresiones hacia vehículos de las plataformas como Uber o Cabify. Estas empresas llegaron a suspender provisionalmente sus servicios alegando razones de seguridad.

En este periódico hemos querido interesarnos por el tema e investigar a fondo cómo funciona el mundo del taxi en la provincia de Alicante. La Costa Blanca también es una de las zonas más turísticas de España, y precisamente ahora en verano experimenta un gran incremento de personas que precisan desplazarse.

Mala convivencia
Cabify entró en Alicante desde junio, y los taxistas denuncian que está operando con más vehículos de los permitidos

“Hace un mes que Cabify se instaló en la ciudad de Alicante. Están permanente incumpliendo la normativa, intentando suplantar la identidad del taxi” nos asegura Nacho Picó, presidente alicantino de Radio Tele Taxi.

Según nos cuenta, esta empresa estaría saltándose el número legal de licencias permitidas. Tal y como establece una sentencia del Tribunal Supremo del pasado mes de junio, las compañías de alquiler con conductor (VTC) pueden tener un vehículo funcionando por cada 30 taxis que operan en la ciudad. Un dictamen judicial que vino a confirmar el decreto de restricciones a plataformas VTC que aprobó el gobierno de Rajoy en 2015.

En la zona metropolitana de Alicante (incluye San Juan, El Campello, Muchamiel y San Vicente) hay 537 taxistas con licencia, por tanto Cabify no podría pasar de 18 vehículos. “La realidad es muy distinta a la ley, tienen más del doble, unos 50 coches. Están entrando en nuestro nicho de mercado de manera totalmente irregular” denuncia Picó.

Así mismo, los taxistas alicantinos también protestan porque los VTC estarían quebrantando las reglas de captación de clientes. “Se supone que ellos no pueden recoger gente sin contratación previa. Es decir, tienen que haber pactado ya una ruta con el viajante y quedar con él. Sin embargo, los vemos continuamente subiendo personas ajenas en las estaciones o en las calles, como si fueran taxis” afirma.

Aeropuerto
«En el Aeropuerto hay muchos vehículos VTC ilegalmente. Es muy difícil competir contra ellos» J. M. Bretones (Radio Taxi Elche)

Esta situación se agrava todavía más en el aeropuerto, según afirma el presidente de Radio Taxi Elche, José María Bretones. “Aquí tenemos VTC de Castilla la Mancha, Murcia o Aragón todo el día. Es un cachondeo” nos asegura.

La citada sentencia del Supremo limita a los vehículos de Uber y Cabify a poder operar fuera de su comunidad autonómica un máximo del 20% de sus servicios. Sin embargo, Bretones asegura que incumplen esta norma. “Algunos se pasan aquí incluso el 100% del tiempo. Vienen de sitios menos turísticos y se aprovechan de que no hay controles reales. En toda la provincia de Alicante, la Conselleria solo ha puesto un inspector”.

Actualmente el gremio de taxistas ilicitanos está reclamando al Ayuntamiento que les permita aumentar el volumen de sus vehículos. “Muchas familias o grupos grandes llegan al aeropuerto y ven unos taxis pequeños, y justo enfrente a unos VTC mucho más grandes. Lógicamente se van a su parada. Así es difícil competir”.

Cabify
«Nosotros nacimos para descongestionar el tráfico de las ciudades. No somos la competencia del taxi» M. Silveyra (Cabify)

Para conocer las dos caras de la polémica, en este periódico también hemos querido averiguar el punto de vista de las plataformas online. Nos atiende Mariano Silveyra, manager regional de Cabify en Europa. “Nosotros cumplimos la ley, en todas las ciudades. Ésta ha sido siempre nuestra máxima”.

Cabify es una plataforma online internacional que lleva operando en España desde 2011, cuando comenzó en Madrid. “Nuestro principal objetivo siempre ha sido contribuir al medioambiente, reduciendo el tráfico de vehículos particulares. Queremos transformar las ciudades en mejores lugares para vivir. Cada VTC cubre los viajes que harían 30 o 40 coches”.

Silveyra no considera que su empresa sea la competencia directa de los taxis. “Hay sitio para todos. Somos un servicio alternativo y complementario al taxi. En Latinoamérica tenemos colaboración directa con las asociaciones de taxistas. Aquí podemos alcanzar también una sana convivencia. Realmente con quienes queremos competir son con los vehículos privados”.

Otra interpretación de la ley

El portavoz de Cabify nos confirma que efectivamente hay 50 vehículos de su empresa operando en la zona metropolitana de Alicante. Sin embargo, no considera que esto sea ilegal. “Los taxistas malinterpretan la ley. La proporción 30 a 1 establece un criterio aplicable en el momento de concesión de nuevas licencias por parte de la autoridad competente. Su naturaleza no es limitar el número de licencias ya existentes, que tienen completa validez”.

Así mismo, niega que sus conductores estén recogiendo clientes sin contratación previa por internet. “Sabemos que desde algunos sectores se extienden ciertos rumores, pero la realidad es que nuestro negocio no permite llevar a nadie que no haya hecho primero una petición a través de la plataforma”.

Aunque es cierto que los VTC también tienen paradas propias, Mariano Sylviera explica que existen simplemente para no interrumpir el tráfico mientras se esperan a los clientes ya concertados. “Éstos son los hechos y no deberían tergiversarse”.

Desde este medio hemos intentado contactar también con Uber, pero no hemos obtenido respuesta por parte de esta empresa.

Precios
«Las grandes empresas quieren hundir nuestras economías familiares para cargarse el sector del taxi y poder subir los precios» N. Picó (Radio Taxi Alicante)

Más allá de leyes y posibles incumplimientos, la auténtica batalla aquí radica en los precios. Un trayecto en taxi desde el aeropuerto hasta la avenida Maisonnave de Alicante puede salir por más de 35 euros. Sin embargo, según la aplicación de Cabify costaría unos 20 euros en VTC.

“Nuestras tarifas son siempre fijas, no suben en relación a la temporada o la demanda. Se deciden en una comisión en la que intervienen una serie de agentes sociales para que sean accesibles a todos los ciudadanos” nos explica el presidente de Radio Taxi Alicante.

Para Nacho Picó, la gran diferencia reside en que los VTC son grandes empresas mientras que los taxistas tienen vocación de servicio público. “Cabify y Uber pertenecen a Google, tienen un capital enorme detrás. No les importa poner precios bajos, precarizar a sus conductores e incluso perder dinero. Su intención es hundir las economías familiares de los taxistas. Cuando consigan construir su monopolio, entonces veremos cómo suben sus tarifas” nos asegura.

Picó recuerda que durante los atentados de Londres los taxistas británicos accedieron solidariamente a transportar gratis a cualquier ciudadano a su casa por motivos de seguridad. “¿Qué hicieron entonces los VTC? Subir sus tarifas. Ellos funcionan según el mercado, mientras que nosotros somos un servicio al ciudadano” sentencia.

Huelga de Barcelona
El TSJC ha suspendido las restricciones sobre Cabify y Uber que impuso el ayuntamiento de Barcelona

En Barcelona el gremio del taxi logró presionar para que el Ayuntamiento impusiera una doble licencia a los VTC. Esto en la práctica supuso más restricciones para las plataformas online.

“Este reglamento limitó nuestra actividad económica de manera considerable. Significa la destrucción de 1.300 puestos de trabajo solo en la ciudad de Barcelona y la pérdida de otros 5.000 empleos que preveíamos crear” afirma Mariano Silveyra.

El propio Ministerio de Fomento recurrió este reglamento municipal, alegando que los ayuntamientos no tienen competencias para regular este sector. El Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) lo paralizó cautelarmente, y de ahí vino la huelga de taxistas que se llevó a cabo los días 25 y 26 de julio.

Aunque los huelguistas sí lograron que el Ministerio retirara la petición de medidas cautelares, el TSJC desestimó levantar la suspensión de la doble licencia a los VTC. Por tanto, las nuevas normas restrictivas no se están aplicando este mes de agosto. Tanto la propia alcaldesa, Ada Colau, como el mayor sindicato ÉliteTaxi, criticaron públicamente esta sentencia judicial.

Pendiente de resolución

Los tribunales todavía se tienen que pronunciar sobre el fondo de la cuestión, y determinar si realmente las administraciones locales o autonómicas están capacitadas para tomar este tipo de medidas hacia los vehículos VTC.

Desde este periódico hemos preguntado también a la conselleria de Transporte de la Comunidad Valenciana si están planteándose llevar a cabo acciones similares.

Nos dan una respuesta un tanto ambigua. Por un lado, nos confirman que “la competencia para regular autorizaciones de VTC corresponde al Estado”, pero también nos indican que “existe una iniciativa parlamentaria en Les Corts para regular estas autorizaciones”, sin especificar mucho más.

Consultando a un abogado sobre el tema, Pedro San Nicolás, del bufete HOB Abogados, vaticina que “probablemente este asunto seguirá causando gran controversia durante los próximos años, hasta que los tribunales decidan el encaje legal de las plataformas online”.

Según su propia opinión, “no le encuentro demasiado sentido a qué competidores en un mismo mercado tengan diferentes requisitos de acceso al mismo, y distintas sujeciones a precios”.

Taxistas sin licencia
«La Policía ahora si está luchando contra los taxistas piratas. Hacen una gran labor» N. Picó (Radio Taxi Alicante)

Otro gran campo de batalla para los taxistas, en este caso desde hace bastante más tiempo, son los piratas. “En Alicante han operado siempre muchos taxis sin licencia, y durante los años peores de la crisis el número se multiplicó. Somos uno de los sectores laborales que más intrusismo ha sufrido” nos comenta Nacho Picó.

Desde la Conselleria de Transporte nos aseguran que en esta legislatura se ha creado una Mesa especial para luchar contra el intrusismo en el sector. No obstante, Picó afirma que la Generalitat “pone muy poquitos medios para combatir este tema”.

Aún así, el presidente de Radio Taxi Alicante reconoce que la situación ha mejorado mucho en los últimos tiempos, sobre todo gracias al trabajo de la Policía Local. “Están haciendo una labor excelente. El Ayuntamiento les dio unos cursos de formación y ahora los policías están mucho mejor preparados. Recientemente les enviamos una carta de agradecimiento en nombre del sector”.

De hecho, este pasado mes de julio la policía detuvo a un taxista pirata en Alicante que ni siquiera tenía carnet de conducir. “Afortunadamente ahora las multas son más duras, de entre 4.000 y 6.000 euros” nos indica Nacho Picó.

Clandestinos en el aeropuerto

Otro asunto, que arrastra larga polémica en nuestras tierras, son las recogidas en el aeropuerto. En varias ocasiones hemos visto a los taxistas de Elche incluso organizar pitadas y manifestaciones en Alicante, en señal de protesta.

El Altet está en el término municipal de Elche. Aunque los taxis de todas las localidades pueden llevar personas al aeropuerto, se supone que solo los ilicitanos pueden recoger pasajeros aquí. Sin embargo, esto en la práctica se incumple constantemente tal y como denuncia José María Bretones. “A veces vemos en la parada más taxis de fuera que de Elche”.

Según nos cuenta, estos taxistas clandestinos “normalmente no vienen ya tanto de Alicante, sino sobre todo de sitios más lejanos para que les salga rentable el viaje. Muchos son de Murcia, Cartagena, La Manga, Torrevieja o Benidorm”.

El presidente de Radio Taxi Elche pide más controles por parte de la administración, porque “es algo que siempre ha ocurrido y no está mejorando. Algunos son capaces de venir hasta cinco veces al día y hacen más servicios que nosotros”.

Situación legal

Por último, en este medio también hemos querido indagar sobre el peculiar estatus legal que atesoran los taxis. Las licencias son otorgadas por la Comunidad Valenciana, salvo en las localidades menores a 20.000 habitantes donde los encargados son los ayuntamientos.

No obstante, las ciudades grandes pueden decidir no sacar a concurso todas las licencias otorgadas por la Generalitat. Algo así ocurrió recientemente en Elche, donde la conselleria concedió hasta 43 nuevas licencias pero, ante la resistencia del sector, el Ayuntamiento optó por licitar tan solo 13.

“Somos ya 185 taxis y no necesitamos más. Si queremos mejorar el servicio, lo que hay que hacer es sumarnos a las nuevas tecnologías e integrar a todos los taxistas en nuestra aplicación digital” defiende José María Bretones.

Lo cierto es que está decisión del Ayuntamiento fue criticada por algunos vecinos y también por algunos partidos de la oposición. El concejal Fernando Durá (Ilicitanos por Elche) declaró que “nuestro término municipal es muy extenso. Ahora que tenemos aeropuerto y AVE, necesitamos más taxis que nunca”.

Licencias patrimoniales
«No encuentro sentido a que a los taxistas tengan la consideración de trabajadores públicos» P. San Nicolás (HOB Abogados)

Por otra parte, las licencias tienen carácter patrimonial. Esto quiere decir que aquellos taxistas que las ganan pueden luego venderlas libremente cuando se jubilan o incluso antes. Cada taxi tiene un horario máximo de 16 horas al día entre semana, y 24 horas los fines de semana.

Como obviamente nadie puede conducir tantas horas seguidas (y la ley tampoco lo permite) los taxistas suelen contratar empleados que lleven su taxi durante parte de la jornada. Aunque pueden estar en régimen de trabajadores por cuenta ajena, muchos de ellos ejercen como autónomos.

El letrado Pedro San Nicolás nos comenta que “la imposición de cumplir un horario convierte evidentemente a un autónomo en lo que denominamos ‘un falso autónomo’. Una figura desgraciadamente muy común en el mercado tan precario en el que vivimos”.

También le cuestionamos sobre si este régimen de licencias patrimoniales podría constituir un monopolio encubierto. “Hay que diferenciar entre las licencias y las concesiones administrativas. Las primeras son para ejercer una actividad dentro de un mercado regulado por el estado con tus propios medios, mientras que los segundos explotan una propiedad o servicio públicos” nos explica.

El abogado especifica que a los taxistas “se les consideran trabajadores públicos, y en consecuencia el servicio no está monopolizado sino nacionalizado. Ahora bien, para mí esto no tiene demasiado sentido, es como si consideramos que los estanqueros son funcionarios” sentencia.