Precaria situación de las casas de Babilonia y de su playa

Situadas fuera del límite de Guardamar, sus vecinos no encuentran apoyo administrativo

- Escrito el 02 agosto, 2018, 9:00 am
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Desde el inicio de su existencia, la localidad de Guardamar se ha desarrollado con un hándicap, sus dunas móviles. Montañas de arena que se desplazan en función del viento. Para detener su avance y que enterrasen al pueblo, se construyó su pinada y las casas de la playa de Babilonia.

Frenar las dunas

Las montañas de arena, han sido una preocupación prioritaria para las labores de urbanismo y distribución del territorio de Guardamar. Con este fin, en 1897 se aprobó el ‘Proyecto de defensa y repoblación de las dunas de Guardamar’, que pretendía evitar el avance de las dunas móviles hacia el pueblo.

Se encargó el proyecto al ingeniero de Montes del Estado Francisco Mira y Botella y su función fue, en un principio, realizar unas plantaciones de pinos entre el mar y el pueblo que sirvieran de barrera natural para detener la arena. El resultado de su actuación es lo que hoy se conoce como la pinada de Guardamar.

Construcción de casas
Las concesiones de las casas de Babilonia empiezan a darse en 1934 con un claro objetivo, frenar el avance de las dunas

En 1905 se construyen las primeras casetas de baño en la playa de Babilonia, dentro del proyecto presentado por el ingeniero Mira, y Guardamar empieza a tener afluencia de bañistas en sus playas.

El centenar de casas de la playa de Babilonia se empiezan a construir en 1929. Su emplazamiento en hilera en la playa fue el modo que ideó el ingeniero Mira y Botella para enfrentarse al viento y lograr que arraigase la pinada de Guardamar, para detener así las dunas. Las casas se otorgaron en régimen de concesión a partir de 1934. Se entregaron a familias de la zona, trabajadoras de las industrias del calzado y textil, con la única labor de mantener las instalaciones en buen estado.

Costas y leyes

A lo largo de los años, este proyecto del ingeniero Mira se ha visto rebatido en varias ocasiones, asustando a sus vecinos a los que se les concedió esta vivienda con carácter indefinido y que sigue ejerciendo su función de barrera a las dunas.

En 1988, el gobierno de Felipe González aprueba su famosa Ley de Costas 22/1988, que diseña un plan que recupera espacio público en los primeros 20 metros si hablamos de terrenos urbanos, y de 100 metros en localizaciones no urbanas. Las viviendas que estuvieran sobre ese suelo, pasarían a ser propiedad del Estado. Todas esas casas de la playa de la Babilonia verían limitada su concesión a un plazo de 30 años, plazo que vence a mediados de 2018. Esta ley pone fecha de caducidad, sin indemnización a todas las concesiones del litoral español.

Plataforma de afectados

Se creó inmediatamente la Plataforma Nacional de Afectados por la Ley de Costas y sus quejas llegaron al Parlamento Europeo. La diputada danesa  Magrete Auken redactó un informe donde consideraba que “la ley de Costas afecta de manera desproporcionada a los propietarios particulares de bienes, cuyos derechos deberían verse plenamente respetados”. E insta a las autoridades españolas “a que revisen urgentemente y, en su caso, modifiquen la ley de Costas a fin de proteger los legítimos derechos de los propietarios de viviendas”.

Estos informes hicieron posible que en la reunión del consejo de Ministros presidida por Mariano Rajoy, del 5 de octubre de 2012, el ministro de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, Miguel Arias Cañete, presentara el proyecto de Ley que modifica la ley de Costas de 1988, alegando que era necesario cambiar la ley anterior, puesto que había creado inseguridad jurídica y mala imagen de España en el exterior. Se aprueba la Ley 2/2013 de Protección y Uso Sostenible del Litoral. Establece una prórroga, previa solicitud, de las concesiones hasta 75 años.

Los peores años de Babilonia

En los temporales de finales de 2016 y 2017 el oleaje hizo verdaderos estragos en las viviendas, destruyendo aceras y terrazas. La Administración no restablece la acera ni autoriza a hacerlo. Los vecinos se ven desamparados ante esta situación de emergencia por la conservación de sus viviendas y de la propia playa.

Además, el espigón artificial construido en la desembocadura del río Segura afecta gravemente al avance natural de la arena. Consigue acumularla en la desembocadura e impedir que llegue a la playa, dejando así las casas desprotegidas ante estos temporales.

Por su parte, el ayuntamiento de Guardamar dice estar atado de pies y manos. Costas le prohíbe actuar en la avenida Ingeniero Codorniú, la sección más afectada por los temporales, por pertenecer a su dominio. Lo que les lleva a cerrar casi un kilómetro del litoral a los bañistas por el mal estado de la playa. Los vecinos quedan abandonados por la administración y al amparo de la naturaleza la conservación de sus casas.

Estudio de estabilidad

Ante esta situación, el Servicio Provincial de Costas abre un expediente de revocación de las concesiones en base al alcance del mar por estos temporales, diciendo que si el mar llega a las casas y provoca situaciones de riesgo se declarará la casa en ruinas y, por lo tanto, se acabará por expropiar.

Costas pidió un estudio de estabilidad de todos los inmuebles ubicados en la avenida Ingeniero Codorniú y en la avenida de Europa, argumentando que son casas construidas en los años 40 sobre la propia playa y sin ningún tipo de cimentación, y cuyas estructuras pueden estar muy dañadas por la intemperie y alcance del mar durante todos esos años.

Finalmente, todas las casas pasaron este examen satisfactoriamente y, ahora, son los vecinos los que han llevado a Costas a los tribunales y están decididos a pelear por sus hogares.

Asociación de vecinos
La asociación de vecinos reclama un plan integral de rehabilitación de la zona litoral

Los dueños de estas viviendas vienen escuchando desde hace años cómo se les acusa de haber edificado sin respetar el medio ambiente o la legislación, y quieren que la opinión pública conozca la verdad. Se dice que los propietarios fueron unos insensatos que construyeron donde no debían y ahora pagan las consecuencias. Por ello, recuerdan no sólo la distancia desde la que antes contemplaban el mar, cien metros, sino también que sus viviendas fueron autorizadas por la Administración para paliar el paro obrero y defender las dunas de Guardamar.

Los vecinos han decido denunciar.  “Se presentó una demanda a finales de 2017 contra Costas, porque consideramos que el que haya habido daños en las viviendas y se haya perdido la acera es responsabilidad de la Administración”, nos cuenta Manuel López, secretario y portavoz de la asociación de vecinos Playa Babilonia. “Está claro que la playa está en regresión y han desaparecido muchísimos metros en los últimos años. Pensamos que es debido a la falta de mantenimiento y a la falta de regeneración”.

“En esa demanda pedimos tres cosas muy claras, que se arregle la acera de las casas, que se regenere la playa y que se investigue la construcción del espigón, porque se construyó sin un informe de impacto medioambiental y afecta directamente a la playa”, nos informa el secretario.

Intereses económicos y políticos

En cuanto a la prórroga de las concesiones, Manuel López nos cuenta que “se han solicitado dentro del plazo estipulado y estamos a la espera de que nos resuelvan, pero tememos que esperen a que se liquiden tanto la demanda interpuesta por la Asociación de vecinos, como los expedientes de revocación. Eso pueden ser años”.

Los vecinos de la playa de Babilonia cada vez están más convencidos de que hay intereses económicos y políticos por parte de la Administración, “El esfuerzo que se está poniendo por calificar de ‘ruinas’ las casas de la playa, y la dejadez por mejorar el estado de la playa, no son normales”, declara el portavoz de la Asociación.

La excepción del país

“En todo el país, ante tempestades y desperfectos en las playas, la Administración toma medidas y destina dinero público para arreglos y mejoras en la costa, paseos marítimos, servicios, inyecciones de arena… En la playa de Babilonia no es así”, nos cuenta López.

Los vecinos no piden que arreglen sus casas; piden que actúen para alejar el mar de estas viviendas, como se hace en muchos puntos costeros de España; que aporten arena, construyan o derriben espigones, planten escollera…lo necesario para que la playa vuelva a ser utilizada por los guardamarencos y turistas como antaño.

Verano 2018
En Julio de 2018 se ha cumplido el plazo estipulado por Ley para prorrogar o no las concesiones de las viviendas

“La playa de Babilonia actualmente ha recuperado, sorprendentemente, mucha arena. Hemos llegado a contar entre 25 y 30 metros de playa otra vez.” dice Manuel López. “He acudido personalmente al último pleno del Ayuntamiento a pedir que abran la playa al público y también lo hemos solicitado por escrito. No sabemos a qué están esperando”

Por parte del Ayuntamiento, la concejala delegada de playas de Guardamar, Ana Martínez, nos comenta que “se ha solicitado un informe técnico para la posible derogación del decreto; es un proceso que llevan a cabo técnicos municipales y, en función de los resultados de este informe, se actuará, sin ninguna duda”. “Cruz roja ha informado de heridos leves en esta playa. Hasta que no se termine el informe y se garantice la total seguridad de los bañistas, no se puede hacer nada” nos cuenta la edil.

De momento la situación sigue congelada administrativamente, a la espera de varias resoluciones en los tribunales y con la playa cerrada al público.