Evolución de una industria tradicional

Más de 50 empresas hacen de Callosa líder nacional en producción de redes, cuerdas e hilos

- Escrito el 03 diciembre, 2018, 12:00 pm
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Callosa de Segura es la primera productora nacional de hilos, cabos, cuerdas y redes de fibra sintética. Podemos encontrar el fruto de la industria callosina por todo el mundo: abastece a la industria pesquera, viste porterías y canastas en deportes, con ella se confeccionan telas y vestidos en las mejores boutiques, etc.

Las redes de las porterías del mundial de Rusia 2018 salieron de una de las empresas de Callosa

Esta poderosa industria nace de la desparecida industria artesanal del cáñamo, dedicada al mismo tipo de productos y que antaño tuvo en Callosa su máximo exponente nacional.

 

Antecedentes

La historia de la ciudad está vinculada al cultivo, tratado y conversión del cáñamo desde la edad media. Las plantaciones eran habituales en grandes extensiones de la huerta tanto en ésta localidad como en pueblos vecinos. Se trabajaba el cáñamo desde el momento de su plantación, y se desarrollaba una próspera industria desde su recolección hasta convertirlo en todo tipo de cuerdas, alpargatas y redes.

Los mayores recuerdan con agrado aquellos trabajos, pero también sus efectos perniciosos como la cannabinosis, una enfermedad pulmonar producida por las partículas de la planta que redujo a cuarenta años la media de vida de los trabajadores afectados.

 

Industria del cáñamo en Callosa

Esta fibra natural vegetal tiene múltiples usos y en múltiples sectores. Las fibras y el tallo de la planta se utilizaban para confeccionar vestidos, cuerdas o papel. Su resistencia era especialmente apreciada en el mar; desde el siglo V a.C. hasta finales del siglo XIX, el 90 % de las cuerdas, velas para navegación y muchas redes de pesca se hacían con cáñamo.

Historiadores detallan que durante los siglos XVII y XIX, el aceite de oliva y el cáñamo para alpargatas y redes ya figuraban como el motor económico de la ciudad.

En el siglo XX, Callosa suministró fibras fuertes para los conflictos bélicos que acontecieron. Estas guerras provocaron la mayor época de esplendor de la producción de cáñamo en la localidad, sobre todo la 2ª Guerra Mundial, que dejó mermado al líder de esta producción que era Italia.

 

Crisis para el sector

En la década de los 50, llegaron a España nuevos materiales para fabricar hilos, cuerdas y redes. Callosa de Segura era entonces el epicentro de esta industria hasta el momento con su método artesanal. Estas nuevas fibras sintéticas dejaban a la población local desamparada, ya que muchos vivían de estos trabajos.

A pesar de que en toda la comarca de la Vega Baja se trabajaba el cáñamo, y en muchas localidades vecinas había plantaciones, el material solo se trataba en Callosa, por eso el municipio llegó a ser reconocido a nivel nacional como ‘la capital del cáñamo’.

El 14 de agosto se celebra el ‘día del callosino ausente’, donde se sacan los trabajos artesanales del cáñamo a la calle

Llegó la década de los 60 y muchos callosinos se vieron obligados a emigrar a otros países, especialmente a Francia y Suiza. El día 14 de agosto fue proclamado ‘día del callosino ausente’, en reconocimiento a todas esas personas que decidieron marcharse. Ese día se les recuerda con una demostración de los trabajos artesanales del cáñamo en la calle, y cada año los actos son visitados por más turistas.

 

Adaptación

Los callosinos se vieron en una difícil tesitura, o se sometían a una modernización forzosa y trabajaban estos nuevos materiales sintéticos o se quedaban sin trabajo. Gracias al esfuerzo de todos aquellos que supieron readaptarse, hoy podemos decir que Callosa es la primera productora nacional de cuerdas, redes de pesca, redes deportivas o redes de seguridad para la construcción, entre otros derivados.

El municipio llegó a ser reconocido a nivel nacional como ‘la capital del cáñamo’

Los pescadores españoles y de otros países, incluido Marruecos, son clientes fieles de las industrias callosinas, donde se fabrican miles de metros cuadrados de redes. También para la construcción, en donde la normativa que obliga a colocar redes de seguridad en los edificios en obras ha supuesto, en la última década, un importante producto para el sector.

Cientos de callosinos se ocupan, en más de cincuenta empresas ubicadas en la localidad, de mantener el liderazgo. Cuentan con telares, hornos y toda la maquinaria de vanguardia para que los camiones no dejen de salir hacia todo el mundo, con una excelente red de comercialización.

 

Actualidad

La industria de hilos y redes sintéticas se ha posicionado como líder a nivel nacional y tiene un futuro prometedor. Por otra parte, se está tratando de recuperar el cultivo del cáñamo tradicional.

El director de la escuela de trabajos artesanales del cáñamo de Callosa de Segura, Roque Albert, ha declarado: “Ahora vuelve a haber demanda de fibra natural tras la normativa que la Unión Europea ha aprobado para que, en 2020, todo lo que sea plástico tenga elementos que lo hagan biodegradable; tenemos ahí una nueva oportunidad”.

También ha dicho que “el cáñamo es un cultivo que tiene mucho futuro y es sostenible porque regenera el suelo, el medio ambiente y da lugar a miles de productos, hay que luchar por recuperar su cultivo en la Vega Baja”

«Hay que luchar por recuperar su cultivo en la Vega Baja» R. Albert

El municipio está a la espera de que el Consell apruebe el expediente para declarar Bien de Interés Cultural los oficios del cáñamo y el conjunto patrimonial ligado a esta actividad, que incluye el Museo del Cáñamo y la ruta de la Arquitectura del Cáñamo.

 


 

Museo del Cáñamo

La localidad cuenta con un museo dedicado exclusivamente a la industria del cáñamo en Callosa de Segura.

Es importante concertar cita en la oficina de turismo o llamando al 966 198 451, se explicará todo el proceso artesanal y se realizarán demostraciones de alguna de las fases del tratado del cáñamo.