Despliegue de medios sin precedentes

La fricción causada por la placa euroasiática y africana ha convertido a la Vega Baja en una zona activa de riesgo sísmico

- Escrito el 13 noviembre, 2018, 2:00 pm
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En la mañana del 14 de noviembre se va a simular un terremoto en Torrevieja de una magnitud importante que va a ocasionar, dentro del simulacro, daños en servicios como el alcantarillado, la telefonía móvil, la electricidad y la caída controlada de edificios cerca del Centro Cultural Virgen del Carmen, concretamente en los pisos del fútbol.

Además, los centros escolares coordinarán sus planes de evacuación. “La Generalitat Valenciana se fijó en nosotros y nos propuso, en una reunión que tuvimos en Valencia, hacer lo que ellos denominan el #GranSimulacro2018”, afirma el concejal de Seguridad y Emergencias de Torrevieja, Javier Manzanares.

La historia de la Vega Baja ha estado marcada por la aparición periódica de terremotos. En la Unidad de Registro Sísmico de la Universidad de Alicante tienen “sensores colocados en diferentes puntos del sur de la provincia, principalmente en la zona de Torrevieja, donde están constantemente midiendo y calibrando el movimiento del suelo” explica José Juan Giner Caturla, director de dicha unidad.

 

Vega Baja, región sísmica

Esta área se encuentra sobre la placa euroasiática y la placa africana. La fricción producida entre ambas es la principal causa que convierte a la Vega Baja en una región activa desde el punto de vista geológico.

En 1829, un terremoto con intensidad 6,6 en escala Ritcher derribó más de 2.000 viviendas en diversas poblaciones de la Vega Baja. “En el terremoto de 1829 no existían normas de obligado cumplimiento respecto a la construcción. Desde los años 60, en España si existen estas normas. A día de hoy se puede avanzar más y llevar a cabo, especialmente, más campañas de divulgación, así como ayudar a los pequeños ayuntamientos que tienen que realizar sus planes de riesgo sísmico. Prevenir es poco”, defiende José Juan Giner.

Ante este escenario, desde la concejalía de Seguridad y Emergencias de Torrevieja insisten en la necesidad de informar sobre cómo actuar en caso de desastre natural. “Tenemos que estar atentos, no para prevenirlo, porque no se puede hacer, pero sí para saber cómo actuar cuando suceda. Durante los últimos treinta años en Torrevieja no se han preocupado en este tipo de cosas, posiblemente por miedo a hablar de ello y que descendiese el turismo” relata Javier Manzanares.

 

Gran despliegue de medios

En una situación real de desastre natural como un terremoto, lluvias torrenciales o incendios, dependiendo del tipo de la situación y de la magnitud de la misma, el Puesto de Mando Avanzado (PMA) y el Centro de Coordinación Operativa Local (CECOPAL) decidirían que protocolo de actuación se tendría que llevar a cabo por parte de cada una de las fuerzas de seguridad.

El CECOPAL dividiría por zonas a todos estos grupos de actuación y, dentro de las competencias de cada unidad, trabajarían según les correspondiese tal y como explica Estela Prieto, subjefe de Protección Civil de Torrevieja.

Cada cuerpo trabaja de una manera diferente, según el protocolo de cada unidad y el tipo de catástrofe y magnitud de la misma que se haya producido. Por ello, es prioritario que todas y cada una de las fuerzas de seguridad del operativo sepa cuál es su cometido porque, en un terremoto, lo primero que cae son las telefonías móviles e internet.

Además, cuando tiene lugar un terremoto los expertos de seguridad coinciden en que lo primero es comprobar el estado de salud de las personas que requieran atención médica. Sin embargo, cuando pasa esta primera fase se tiene que cuidar, en la medida de lo posible, el patrimonio de la ciudad. En este sentido, el equipo de Patrimonio de la Generalitat Valenciana también visitará el municipio. Se va a realizar una simulación para mostrar cómo se debería embalar y proteger el patrimonio torrevejense dado un terremoto de gran magnitud sísmica.

 

Cultura de prevención de riesgos

Para Manzanares, la cultura de prevención y seguridad no está instalada en nuestro país. Por ello, este gran simulacro es una gran oportunidad de las diferentes fuerzas de seguridad para realizar un despliegue de medios sin precedentes con tiendas de campañas, médicos, traductores y demás personal operativo.

“En grandes terremotos se colapsan las ciudades. Los padres y madres irían a los colegios a por sus hijos. Esta reacción saturaría la ciudad e impediría la entrada de coches de emergencia. Por este motivo, vamos a involucrar a los centros escolares para que también tengan sus planes de evacuación” argumenta el concejal.

El próximo 14 de noviembre se reunirán en el municipio torrevejense unidades de la Policía Local de Torrevieja, del Consorcio Provincial de Bomberos, de la Guardia Civil, del Ejército, de la Unidad Militar de Emergencias (UME) y de Protección Civil, entre otros. “Todas las fuerzas de seguridad están correctamente formadas y preparadas sobre este tema. Saben lo que tienen que hacer, pero una cosa es saber lo que tienen que hacer y otra es aplicarlo de manera práctica a través de un simulacro. Esto les sirve para ampliar su formación” matiza Manzanares.

Sin embargo, “si se produjese un gran terremoto no daríamos a basto sólo con lo que tenemos en Torrevieja, pero no sólo en Torrevieja, es así en todos los sitios. Ante una catástrofe de gran magnitud, inmediatamente se activan protocolos, pero todo pasa porque viniese la Unidad Militar de Emergencias (UME) a Torrevieja. A las tres horas aproximadamente estaría también aquí el ejército”, explica el concejal de Seguridad y de Emergencias de Torrevieja.

 

Lluvias torrenciales

El drenaje de las aguas pluviales ha sido históricamente un problema de Torrevieja, como consecuencia de las lluvias torrenciales que se pueden llegar a lo largo del año. En el año 2016, se produjo un fuerte periodo de precipitaciones en la Vega Baja que provocó el deterioro de un número elevado de playas de Torrevieja.

“No me cansaré nunca de agradecer a la Guardia Civil, Policía Local y Protección Civil su labor sacando personas de casas inundadas. En Torrevieja tenemos uno de los destacamentos más grandes de la Comunidad Valenciana. Las fuerzas de seguridad están preparadas” relata el concejal Manzanares.

 

Mejora en pluviales y alcantarillado

Para evitar situaciones como esta, el Ayuntamiento está trabajando para mantener en el estado más óptimo posible los pluviales. En este sentido, en mayo de este año, el concejal de Obras y Servicios, Domingo Soler, de la mano de la empresa Aguas del arco Mediterráneo (AGAMED), realizó obras de mejoras en pluviales y alcantarillado por valor de 900.000 euros, con el principal objetivo de evitar inundaciones y reconducir el agua hasta la depuradora para poder utilizarla.

En este contexto de lluvias torrenciales e inundaciones, ningún personal de Protección Civil saldría a la calle a no ser que la Policía Local les diese el aviso. “Mientras está lloviendo torrencialmente no sale nadie, pero si podemos soportar las condiciones meteorológicas salimos a la calle a volcar contenedores e intentar que el mobiliario urbano que pueda caer al suelo no caiga. Si antes estábamos horas aislados, porque no podíamos drenar esa agua, ahora no, ahora con estos pluviales el agua se drena con mayor facilidad”, argumenta Estela Prieto.

 

Consorcio Provincial de Bomberos

En un terremoto, el Consorcio Provincial de Bomberos realizaría una evaluación de daños y prestaría asistencia prioritaria a las personas afectadas. “En función de la urgencia y de la situación estructural de los edificios, se harían evacuaciones concretas o evacuaciones masivas de áreas gravemente afectadas. En el caso de lluvias torrenciales, se verían también afectados los servicios de agua, telefonía, el suministro eléctrico y el gas. Deberíamos dar seguridad a estas instalaciones para evitar un problema de fuga de gas” explica Pepe Cerdá, coordinador del Consorcio Provincial de Bomberos de Alicante.

En el Consorcio Provincial de Bomberos cuentan con una plantilla de más de 600 bomberos. De esta cifra, en una situación de emergencia grave, 120 personas sería el equipo operativo disponible que se trasladaría a Torrevieja. Tienen varias posibilidades de actuación, uno como unidad básica de intervención y otro como unidad de apoyo e inspección. “Desde el punto de vista operativo estamos preparados para terremotos, inundaciones, incendios forestales… En función de la afectación de la población y de las estructuras, necesitaríamos la incorporación de militares, Guardia Civil, la Agencia Valenciana de Emergencias e incluso de otras comunidades”, sostiene Cerdá.

 

Protección Civil

En cuanto a Protección Civil se refiere, los municipios de la Vega Baja tienen unos protocolos de coordinación. “Trabajamos juntos. Si ocurre algo en Torrevieja me pongo en contacto, por teléfono o whatsapp, que es la vía más rápida que tenemos, y comunico al resto de las localidades que están dentro de la asociación la situación; entonces empezarían a movilizar recursos. Una vez los jefes de las agrupaciones colindantes nos hubiésemos puesto de acuerdo, nos ponemos a funcionar. Tenemos protocolos ya destinados, independientemente de que sea una inundación, terremoto o incendio” relata la subjefe de Protección Civil.

En Protección Civil cuando están en preventivo tienen una dotación en base de retén, por lo que el tiempo de respuesta es mínimo. Las competencias de esta agrupación local de 41 voluntarios, en una catástrofe, sería las de prestar apoyo a los cuerpos de seguridad. “Protección Civil está preparado para ser los primeros en actuar. En caso de una catástrofe, como un terremoto, nuestro objetivo es intentar controlar todas las zonas y observar a primer golpe de vista cuáles son los daños que tiene la ciudad para poder trasladar la información” afirma Estela.

Una vez la situación de emergencias ha finalizado y se ha restablecido la normalidad, la Generalitat Valenciana daría por finalizada la alerta a cada uno de los equipos de actuación que hubiesen participado en el operativo.

 


 

Prevención de terremotos

 

Los terremotos no se pueden prevenir. Tienen lugar como consecuencia de la colisión y fricción que causa el lento movimiento de las placas tectónicas en sus bordes.

Cuando la deformación supera la resistencia de la roca, debido a esta fractura, se producen unas ondas que son las que constituyen los terremotos.

Tras esta catástrofe natural, pueden llegar las graves consecuencias como, por ejemplo, comprometer elementos de la vida diaria: suministro de luz, el agua y la telefonía móvil.

En 1829, un terremoto con intensidad 6,6 en escala Ritcher, derribó más de 2.000 viviendas en la Vega Baja.