Tu odio es su victoria

Este pasado mes hemos vivido uno de esos capítulos negros que pasan a la historia, pero de los que en parte somos nosotros quienes deciden como pasan a formar parte de esa historia

- Escrito el 08 septiembre, 2017, 6:02 pm
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La actuación criminal de unos asesinos es solamente eso, que ya es mucho, pero no creo que se le deba alzar a ninguna otra categoría, ni calificación y, mucho menos, darle unas intenciones finales como si los que lo ocasionaran fueran grandes cerebros.

El terrorismo lo define la Real Academia de la Lengua (RAE) como una sucesión de actos de violencia ejecutados para infundir terror. Y eso es lo que hacen estos descerebrados, que no cerebritos, crear terror. No hay que buscar más allá, porque no hay más allá. Hacen lo más fácil, que es matar, evidentemente si tu condición humana te lo permite.

Siempre es indiscriminado

Por eso duele oír a personas supuestamente inteligentes clasificar el terrorismo y decir que lo malo de los actuales es que comenten actos de forma indiscriminada. ¿Pero desde cuando las matanzas han sido discriminadas? No lo son ni en las guerras, ni en los atentados. ETA también actúo en Barcelona en Hipercor, no creo que fuera algo discriminado.

Pero aparte, ¿a qué llamamos discriminar? ¿A matar a alguien por su condición religiosa, militar, política…? Pues entonces todos son discriminados, porque en todos podemos encontrar esas características. Cuando en una guerra, aparte de los que han decido combatir, mueren ciudadanos de un país concreto, o son heridos, maltratados o violados, podemos decir que es discriminado porque son de una nacionalidad concreta.

«Si permitimos que por la vía del odio existan más heridos estaremos haciendo el juego que pretenden los terroristas»

El terrorismo solo pretende algo tan sencillo, que no por sencillo es comprensible, que es crear terror. Y somos los demás los que les hacemos el trabajo sucio. En Barcelona, como en cualquier otra matanza de radicales, si dejamos que algunos lo aprovechen para crear odios y barreras, ya sean políticas, religiosas o de cualquier otro tipo, habremos conseguido que los heridos se multipliquen de manera escandalosa y seremos en parte cómplices de estos asesinos.

Tropezar en la misma piedra

En este País sabemos lo que es el terrorismo, y sabemos lo que es mirar con recelo por parte de algunos a todo un pueblo, el vasco, por ser la procedencia de unos pocos asesinos. Gente que a su vez vivía en sus carnes la extorsión, el miedo y el terror a diario y que eran el principal objetivo de los propios terroristas y a los que, además, desde otros puntos encima se les daba la espalda.

«Seamos más inteligentes y nosotros sí discriminemos entre los que matan y el resto»

Aunque las personas somos tendentes a tropezar con la misma piedra, seamos más inteligentes y nosotros sí discriminemos entre los que matan y el resto que, desde su libertad individual, tienen sus propios pensamientos, ideas y creencias, sin más. No dejemos a los radicales aprovechar la ocasión para crear odios y por lo tanto más víctimas.

Aprender a diferenciar

Y por cierto… ya que nos consideramos una sociedad culta, empecemos a diferenciar y dejar de usar palabros sin sentido alguno. Árabe: persona que ha nacido en cualquiera de los 22 países de habla árabe independiente de su religión, afiliación política, color de la piel, etc. Moro es una denominación para definir a alguien natural del África septentrional frontera a España o también a alguien que procesa la religión islámica. Islam en una religión, islamismo es un conjunto de creencias que constituyen la religión de Mahoma e islámico es todo lo relacionado con la misma (incluso la arquitectura como la alhambra o la mezquita de Córdoba), mientras que musulmán es quien cree en la religión de Mahoma, dentro de la cual hay muchas variables (como en el cristianismo está la iglesia católica, la ortodoxa o la anglicana, por ejemplo)

Luego, en occidente, denominamos islamista a aquel que procesa el islam más fervientemente, como podría ser la diferencia católica entre los que lo son por estar bautizados y los que van a misa. Fundamentalista es una persona fervientemente creyente en el islam, pero no por ello quiere decir que ataque a otros, y yihadista es quien procesa lo que se denomina guerra santa (jihad) y entre algunos de estos ya sí podemos encontrar personas que lo quieren llevar a la máxima expresión y que por lo tanto se convierten en nuestra última definición: terrorista, que es el que mata y siembra terror y si además consigue más víctimas por el odio generado, su victoria será mayor.

Desde los 14 años dedicado a esta profesión del periodismo en la que ha ejercido en todos los niveles, desde corresponsal a editor.
En la actualidad es el director de los medios de comunicación AQUÍ.