Segregación

Artículo de Antonio Luis Galiano Pérez | Cronista oficial de la ciudad de Orihuela

- Escrito el 29 marzo, 2018, 3:00 pm
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A la hora de hablar de segregación, en nuestro caso nos vamos a referir a la circunstancia de separar algo de otro del que forma parte, para que siga perviviendo con independencia. Pero, esta vez, al hablar de segregación de una parte de un término municipal para agregarlo a otro, algunas veces no se da ese caso de independencia, pues de depender de un municipio, pasa dicha subordinación a otro.

En el siglo XX, el término municipal de Orihuela fue disminuyendo de tamaño, de tal manera que en tres ocasiones se le fue restando superficie. Las dos primeras dentro de esa situación que hablábamos de dependencia en los años los cincuenta, siendo alcalde José Balaguer Balaguer y la tercera, como segregación y, por tanto, de independencia, ocupando la alcaldía Luis Fernando Cartagena Travesedo. Siendo aquellas primeras en favor de Torrevieja y San Miguel de Salinas, y la tercera del Pilar de la Horadada.

Incremento torrevejense

En esta ocasión vamos a ocuparnos de la primera de ellas que se materializó en diciembre de 1953, siendo alcalde de la ciudad de la sal, César Mateo Cid, después de una controvertida lucha por parte de la Corporación oriolana que veía cómo su territorio iba a ser diezmado, sin apenas poder hacer nada a su favor.

Así, Torrevieja, según datos facilitados por el Cronista Oficial de dicha ciudad, Francisco Sala Aniorte; de 1,185 km2 más 0,30 de La Mata, se alcanzó 72,4 km2, de los que un 33% correspondían a las dos lagunas y alcanzaba un total de 12,5 km de costa. Este incremento de término municipal torrevejense procedía de terrenos pertenecientes hasta esos momentos a Orihuela, Almoradí, Guardamar del Segura y Rojales.

Considerado nulo y sin efecto

En el Pleno Municipal oriolano, del 2 de julio de 1952, se dio cuenta de un informe evacuado por los tenientes de alcalde José María Penalva Balaguer y Luis Botella Brotóns, que habían sido encargados por la Comisión Municipal Permanente el 20 de febrero de dicho año para “dictaminar y proponer solución” a un expediente remitido el 13 de ese mes por el gobernador civil de la provincia.

En el extenso dictamen presentado por los ediles oriolanos, se daba cuenta del citado expediente que iba acompañado de una relación de alineaciones determinativas para el término municipal torrevejense, así como un plano de las mismas bajo el título “Propuesta de ampliación del término municipal de la ciudad de Torrevieja”.

Por el contrario, no se acompañaba la instancia del alcalde torrevejense en la que se especificase su petición y la ausencia de la legislación que avalase su solicitud de segregación. Con lo cual, los tenientes de alcalde oriolanos tuvieron que emitir su dictamen basado en suposiciones y por el mandato del gobernador civil, teniendo en consideración que no se había tenido en cuenta “la voluntad de los vecinos de la porción” de terreno que querían anexionarse.

Con ello, consideraban que era nulo y sin efecto los documentos aportados por el alcalde de Torrevieja, a tenor de lo indicado en la ley de Régimen Local, sobre todo porque se estimaba que el mismo había sido elaborado sin conocimiento del Ayuntamiento que presidía.

Las Salinas
Se concluía indicando que no tenía sentido que las Salinas dejaran de pertenecer al término municipal de Orihuela

No era la primera vez que el Ayuntamiento de Torrevieja había intentado incrementar su término municipal, pero hasta esta ocasión había fracasado, en parte por la desaprobación de los vecinos afectados.

En concreto, la superficie que se pretendía anexionarse era de 53 km2, que correspondían a los parajes de ´Las Calas, Los Molinos, Playa del Cura y el Torrejón`, en los que habitaban 200 personas y cuyas edificaciones habían sido construidas por vecinos y propietarios de Orihuela para el veraneo, estando cerradas prácticamente nueve meses al año.

Por otro lado, el Ayuntamiento de Orihuela atendía a las familias necesitadas de esa zona en servicios médicos y farmacéuticos, teniendo para ello destinado a un médico, pagando puntualmente el importe de las recetas, e incluso las de los miembros y familias de la Guardia Civil.

Se concluía indicando que no tenía sentido que las Salinas dejaran de pertenecer al término municipal de Orihuela, cuyos trabajadores “en su inmensa mayoría” pertenecían al mismo y a San Miguel de Salinas. Al final, el Pleno Municipal acordó por unanimidad aprobar el informe y emitir certificado de ese acuerdo al gobernador civil.

Nueva demarcación territorial
Al final la ciudad de Torrevieja se anexionaba los terrenos de gran parte de la Playa del Acequión, y las Playas del Cura y de los Locos

Lo cierto es que no debió fructificar la protesta de los oriolanos pues, en el Pleno de 31 de marzo de 1953, el alcalde Balaguer dio cuenta que el 8 de abril se procedería a las nueve y media de la mañana al deslinde de los términos de Orihuela y Torrevieja, designándose una comisión formada por el propio Alcalde, los tenientes de Alcalde citados, el concejal Antonio García (Molina) Martínez, el perito Emilio Marcos García y el secretario del Ayuntamiento. Sin que los citados señores, en ningún momento, se mostrasen solidarios ni conformes con “la aprobación de la nueva demarcación territorial”.

Así, la ciudad de Torrevieja se anexionaba dentro de esos terrenos gran parte de la Playa del Acequión, y las Playas del Cura y de los Locos.