El PSPV muestra respaldo absoluto al alcalde de Callosa de Segura por la retirada de la Cruz de los Caídos

La secretaria de Memoria Histórica del partido recuerda que “es una obligación legal de los ayuntamientos” y lamenta que haya grupos que “quieran mantener vivo el enfrentamiento usando la religión como pretexto”

- Escrito el 28 enero, 2018, 12:16 pm
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La secretaria de Memoria Democrática de la CEN del PSPV-PSOE, Alicia Piquer, y su homólogo en la ejecutiva provincial, Manuel Marín, han querido manifestar hoy el “respaldo absoluto” de todo el partido socialista al alcalde de Callosa de Segura, Fran Maciá, en la ejecución de la retirada de la Cruz de los Caídos.

El juzgado de Elche dio la razón al Ayuntamiento de Callosa de Segura en la demanda interpuesta por los Abogados Cristianos que recurrió la decisión del consistorio. Los socialistas han advertido que “ante el inicio de los trabajos de preparación de la retirada, esta organización ha convocado manifestaciones en el entorno de la plaza que no han sido autorizadas por la subdelegación del Gobierno”. Piquer señala que “la retirada de los  vestigios franquistas es una obligación legal de los ayuntamientos amparada en la ley estatal de 2007 y en la recientemente aprobada por les Corts Valencianes” que en su artículo 39 establece que “las administraciones públicas de la Comunitat Valenciana, en el ejercicio de sus competencias y de conformidad con lo establecido en el apartado primero, adoptarán las medidas necesarias para proceder a la retirada o eliminación de los elementos contrarios a la memoria democrática”.

La Ley de Memoria Democrática y para la Convivencia de la Comunitat Valenciana fue aprobada el pasado mes de noviembre con el objetivo de promover los valores democráticos y facilitar lugares de encuentro y no de confrontación. Piquer indica que “la retirada de los vestigios franquistas no tiene otro objetivo que recuperar para las víctimas el derecho a la verdad, a la justicia y a la reparación, pero también, y lo más importante, garantizar la no repetición de los crímenes”. Con la convocatoria de las concentraciones lo que persiguen sus organizadores “es mantener vivo el enfrentamiento usando la religión como pretexto”.