«No es de recibo que para llegar a la costa utilicemos 40 minutos en recorrer 30 kilómetros»

Emilio Bascuñana hace balance positivo de su experiencia al frente de uno de los ayuntamientos más importantes de la Comunidad Valenciana, pero admite la complejidad que tiene gestionar un municipio tan amplio y diseminado

- Escrito el 04 diciembre, 2017, 4:00 pm
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Entrevista > Emilio Bascuñana Galiano | Alcalde de Orihuela (Orihuela, 31-mayo-1959)

Cuando accedió a la alcaldía, el 13 de junio de 2015 como cabeza de lista del Partido Popular, a Emilio Bascuñana se le presentaba un panorama muy complicado. No tenía mayoría absoluta y se enfrentaba a una serie de necesidades y reivindicaciones históricas del municipio que necesitaban ser resueltas de inmediato. El Ayuntamiento había estado gestionando, en los anteriores años, con unos presupuestos prorrogados de 2012 y requería con urgencia la elaboración y aprobación de unos nuevos que se ajustasen a la realidad. La ciudad estaba patas arriba por las obras del AVE y sin un proyecto claro de cómo debía quedar el casco urbano tras finalizar las mismas.

La dificultad de contar en la Comunidad Valenciana con un gobierno de distinto signo político también hacía presagiar un difícil entendimiento entre administraciones a la hora de gestionar las necesidades. Lo primero que hizo como alcalde fue negociar con Ciudadanos un pacto de gobierno que le permitiera tener mayoría absoluta para sacar adelante proyectos que consideraba prioritarios. Así, poco después, los tres concejales de C’s entraron a formar parte del equipo de gobierno en un bipartito que se ha mantenido unido hasta el momento. De esta forma, el Alcalde, con la ayuda de su obierno, ha conseguido sacar adelante unos nuevos presupuestos y ha logrado desbloquear asuntos de interés para el municipio que se encontraban enquistados. Otros, todavía están en proceso de conseguirlo. Así, Emilio Bascuñana se muestra satisfecho de su trabajo al frente del ayuntamiento de Orihuela.

Vamos camino del tercer año de legislatura. ¿Qué balance nos hace de todo este tiempo al frente del Ayuntamiento de una Gran Ciudad como Orihuela?

Orihuela no es solo una gran ciudad en población empadronada, sino también en población flotante y en la complejidad y extensión de su territorio. Y, me atrevería a decir, que todo ello hace que gobernar otro tipo de municipios nada tenga que ver con un municipio como Orihuela. Si a eso le añadimos el funcionamiento interno del propio ayuntamiento y la pésima gestión de la anterior legislatura, pues ponernos al día nos ha costado mucho más de lo que al principio imaginábamos.

Pero con paso firme y decidido, vamos cumpliendo los objetivos marcados y de eso no hay lugar a duda: Cuentas saneadas, dos presupuestos aprobados, nuevas inversiones en todo el territorio oriolano, subvenciones conseguidas que se materializarán en nuevas obras, plaza de toros, centro cívico de la Aparecida (a punto de comenzar las obras), las obras de remodelación de los Andenes terminadas, parte de asfaltado de la costa, desprendimientos de Cabo Roig, en breve el Centro de Emergencias de la Costa, el Polígono Industrial Puente Alto, etc…

«Soy muy autocrítico y eso me empuja a no conformarme y seguir avanzando»

Y todo ello sin dejar de atender a los ciudadanos, con ayudas, con respuestas, las mismas que también damos al tejido social y empresarial de nuestra ciudad. Soy muy autocrítico conmigo mismo, aunque este hándicap es lo que al mismo tiempo me empuja a no conformarme y seguir avanzando, pero sin duda, estoy al mismo tiempo muy orgulloso del trabajo que estamos realizando este equipo de gobierno en beneficio de Orihuela.

«La recuperación de los antiguos juzgados ha sido un logro rotundo»
Muchos de los asuntos pendientes que tenía Orihuela por resolver, cuando usted accedió a la alcaldía, dependían de la Generalitat. ¿Cómo es su relación con el gobierno valenciano pese a que son de signos distintos?

Nuestra relación con la Generalitat Valenciana es cordial en la mayoría de las áreas. Sin embargo, estoy muy en desacuerdo en la actuación del Conseller Marzá o la Consellera de Sanidad, pero soy de los que piensa que mi labor es mirar por los oriolanos y desde el principio de esta legislatura no dudamos en ir una y las veces que hiciera falta a Valencia a tocar diferentes puertas para conseguir lo que era justo para nuestro pueblo. Y a las pruebas me remito: Centro de Salud de Rabaloche, Centro de Emergencias y lo que ha sido un logro rotundo, la recuperación de los antiguos juzgados, la compensación económica por el uso de los juzgados de Santa Lucía, la apertura definitiva de la casa natal de Miguel Hernández, el Ahogadero Secante del Gusano de Seda, ya convertido en taller ocupacional o el museo de La Muralla.

«La inversión de la Generalitat Valenciana en Orihuela ha sido nula»
¿Cree que Orihuela sigue siendo la gran marginada de la Comunidad Valenciana y que no se le trata al mismo nivel de otras ciudades, o eso forma parte ya del pasado?

Lamentablemente, lo sigo creyendo. De haber sido de otra forma jamás se habría permitido, entre otros, que el Conseller Marzá diera los pasos que ha dado; al igual que se hubiera intercedido con la Comunidad de Castilla la Mancha para que nuestros regantes no llegaran donde nos encontramos ahora.

Y lo más importante de todo, tres años de gobierno en la Generalitat Valenciana sin ni siquiera proyectar la nueva CV-95 es discriminar no solo a Orihuela sino a toda la comarca y a los más de cuatrocientos mil turistas que recibimos año a año, al igual que la ampliación pendiente de un Centro de Consultas Externas y Servicios de Día en nuestro Hospital Vega Baja de Orihuela. La inversión de la Generalitat Valenciana en Orihuela ha sido nula.

¿Cómo consiguió desbloquear el asunto de los Juzgados, que se presentaba como una de las demandas históricas del municipio?

Dicen que soy perseverante y, si encima contábamos con la legalidad de nuestra parte, creo que a la Generalitat Valenciana no le quedaba otra sino revertir los Juzgados y solucionar de una vez por todas las irregularidades patrimoniales que, por su puesto, iban en contra de los intereses de Orihuela. Le recuerdo que la casa natal era y es de propiedad municipal y la Generalitat invirtió en ella sin tener los papeles en regla, por lo que no podía producirse la recepción de una obra valorada en 600 mil euros.

Los antiguos juzgados, por ley, se podían reclamar porque ya no se utilizaban para el uso por el que se cedieron inicialmente, y los Juzgados de Santa Lucía, propiedad íntegra municipal, estaban siendo utilizados por la Generalitat sin ninguna compensación para el Ayuntamiento.  Tocamos la puerta una y otra vez y, finalmente, nos dieron la razón.

Otra reivindicación histórica es el de una vía rápida que una Orihuela con su costa. ¿Cree que podrá sacar un compromiso firme y real del Consell para su construcción antes de que finalice la legislatura?

Pues en ello estamos. Es mi reivindicación desde que soy alcalde y le aseguro que todavía estoy en ello y con las mismas fuerzas o más que desde el principio. Es otra de las cuestiones que, por mucho que le echen la culpa a la financiación, no tiene sentido que no reconozcan que es una de las primeras necesidades en cuestión de infraestructuras de la Generalitat Valenciana y se inicie siquiera la elaboración del proyecto y se programe su construcción, aunque sea por fases, para que sea una realidad lo antes posible.

¿Por qué es tan importante para Orihuela esa conexión con la costa?

Las razones son obvias: no es de recibo que nuestro propio término esté tan mal vertebrado. No es de recibo que para llegar a la costa desde cualquier punto de la Vega Baja se utilicen 40 minutos para recorrer 30 kilómetros. No es de recibo que con la cantidad de tráfico que tiene la CV-95 no se plantee dar una solución, ya que a su vez repercutiría en un desahogo para la nacional. No es de recibo que la costa de la Vega Baja esté tan aislada del interior. Pero lo más grave, no es de recibo mantener un vial de tan elevado riesgo para los usuarios, con el gran número de accidentes que se producen en esta carretera, sin abordar su solución.

Otro asunto polémico es el de la planta de transferencia para los residuos sólidos urbanos ¿Qué posibilidades hay de que Orihuela albergue una de esas plantas?

Visto lo visto, lo único claro a estas alturas es la ineptitud del presidente del Consorcio, Manuel Pineda, para dar solución a una situación que perjudica a toda la comarca e incluso al propio municipio del que es alcalde. Así que, a la vista está que falla como alcalde, y está fallando como presidente del Consorcio.

«Alguien debería asumir la responsabilidad del fracaso del Consorcio de Residuos»

Desde el punto de vista de nuestro municipio, lo único que llevo reivindicando desde el principio es una solución rápida y aunque sea transitoria que nos permita destinar el millón de euros, que ahora destinamos de más en combustible, reparaciones de vehículos, coste de personal y horas de servicio, a mejorar sin duda el servicio de residuos de nuestro municipio. La eliminación es una responsabilidad de la Generalitat Valenciana y del Consorcio, y no han sabido arreglarlo en todo este tiempo. Alguien debería asumir la responsabilidad de este fracaso.

«Está a punto de ver la luz el convenio con el ADIF que nos permitirá la urbanización pendiente»
El casco urbano de Orihuela se ha visto perjudicado durante muchos años por las obras del AVE. Una vez concluidas, ¿cuándo comenzarán las obras de urbanización de las zonas ganadas a las vías y cuando se abrirán al tráfico los dos pasos que aún se mantienen cerrados?

El convenio con ADIF es una de las cuestiones que más debería avergonzar al equipo de Gobierno de la anterior legislatura, tanto al grupo municipal Socialista como a Los Verdes.  No podrían haberlo hecho peor.  Es de los temas que más esfuerzo y horas de trabajo nos han hecho destinar para conseguir lo que está a punto de ver la luz: la firma de un convenio beneficioso para nuestra ciudad, que nos permitirá la urbanización y el uso definitivo de la losa, la renovación íntegra de la pasarela de Correntías, con una mejor estética y adaptada a la actual normativa en cuanto a pendientes y accesibilidad, así como la apertura de los pasos de la carretera de Hurchillo y Senda Cascante.

Un año después de las inundaciones de diciembre de 2016, ¿en qué estado se encuentran las ayudas solicitadas por los agricultores o particulares que sufrieron daños?

Como sabe, a los pocos días de producirse las inundaciones el Ayuntamiento puso a disposición de los ciudadanos una oficina de atención para ayudarles a tramitar todas las ayudas que las diferentes administraciones ofrecían.  A día de hoy, que nos conste, solo el Ministerio del Interior ha cumplido con las ayudas ofertadas que fueron las de emergencia. Las de arreglos por parte de la Generalitat Valenciana siguen sin estar resueltas.

La falta de agua es ahora el principal problema de uno de los mayores motores económicos de Orihuela, como es la agricultura. ¿Qué soluciones se plantean ante la escasez de agua para los regadíos tradicionales?

Estamos ante una situación de verdadera emergencia que nos obliga a plantear todas las soluciones que tengamos a nuestro alcance: Transferencias entre cuencas, uso de las aguas subterráneas y del agua que se pueda desalar, así como la que se pueda reutilizar tras su depuración.

«Hay que paliar la dramática situación actual de sequía, pero no hay que quedarse solo ahí»

Pero no podemos quedarnos solamente en intentar paliar la dramática situación actual, necesitamos actuar con sensatez, con altura de miras, con perspectiva de Estado y con solidaridad entre cuencas, entre territorios y entre paisanos. Hay que abordar esta necesidad asumiendo cada cual la responsabilidad que le corresponde para implementar soluciones estables y duraderas a medio y largo plazo.

La segunda edición del Simposio Internacional del Sector Agroalimentario (SYA), celebrado a finales de noviembre, también trató el tema del agua. ¿Qué conclusiones ha sacado como alcalde de lo que allí se trató? ¿Qué repercusión tendrá para Orihuela durante el próximo año ese evento?

Respecto al agua, saco la conclusión que todos los agentes que intervenimos tenemos que centrarnos en el problema real, dejando al margen cualquier otra consideración, y atender las soluciones que nos ofrezcan los técnicos y expertos. Solamente así encontraremos la solución definitiva y necesaria para el desarrollo de los sectores productivos de nuestra región y me atrevería a decir de nuestro país.

En cuanto a la repercusión del SYA, creo que todavía no somos del todo conscientes de lo que nos aporta. Posiciona la huerta de Orihuela y los productos de la Vega Baja del Segura, a través de los medios de comunicación especializados del sector y generalistas, en todo el territorio nacional, y a través de los canales académicos y científicos, de manera internacional. Permite la transmisión del conocimiento, compartiéndolo entre los diferentes agentes que intervienen en la totalidad de procesos del sector (pequeños, medianos y grandes agricultores o productores, ganaderos, exportadores, distribuidores, comercializadores, industrias paralelas y auxiliares como fertilizantes e insecticidas, transporte, logística, conservera, gastronómica, profesionales relacionados, entidades financieras, científicos y universidades, organizaciones y asociaciones, administraciones, etc.) creando sinergias que refuerzan y mejoran la competitividad y el desarrollo del mismo, así como la gestión de los recursos como el agua, con criterios de sostenibilidad y respeto al medio ambiente.

En próximas ediciones se ampliará y consolidará como un evento de obligada presencia en la proyección de los productos de la huerta de Orihuela (la huerta de Europa) y de toda la industria, actividades y tecnología que se genera a su alrededor, posicionando Orihuela y la Vega baja del Segura en un referente del sector agroalimentario y gastronómico de primer orden a nivel internacional.