Navegando hacia al sueño olímpico

El regatista torrevejense Jesús Rogel inicia la fase decisiva de preparación y competición para optar a la clasificación para los próximos Juegos de Tokio 2020, a pesar de la falta de ayudas

- Escrito el 04 mayo, 2018, 4:00 pm
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Aunque quedan algo más de dos años para la próxima cita olímpica, la mayoría de los billetes para competir en Japón se ponen en juego en los próximos meses. Centenares de deportistas trabajan a destajo y en silencio desde hace años para llegar a este momento en las mejores condiciones físicas y psicológicas y poder cumplir su sueño. Es el caso del torrevejense Jesús Rogel, una de las principales bazas del deporte de la provincia de Alicante para estar representado en los próximos Juegos Olímpicos de Tokio 2020.

Falta de ayudas

Rogel es regatista de la clase Laser Standard, una de las modalidades de vela que cuentan con representación en los Juegos. El mal momento por el que atraviesa la Federación Española de Vela y el recorte en las ayudas públicas y privadas no ayudan al deportista torrevejense, que cuenta con un palmarés envidiable tras haber acumulado durante la última década medallas en campeonatos de España, Europa, del Mundo y en los Juegos del Mediterráneo. “Ahora es una época de muchos entrenos y de pocas ayudas”, afirma Rogel, quien para alcanzar su objetivo en el verano de 2020 cuenta con la colaboración del Real Club Náutico de Torrevieja, las becas de la Fundación Trinidad Alfonso y el patrocinio de la firma Patrimi.

El torrevejense no disimula cierta decepción cuando se le cuestiona por las ayudas que está recibiendo de Torrevieja, la ciudad a la que representa por los mares del mundo. “Echo de menos más ayudas. Se ha perdido la beca del programa municipal Sueño Olímpico. Nos dejamos la piel entrenando y llevamos el nombre de la ciudad con orgullo por todos los lados, pero no tenemos ya esa colaboración que era importantísima”, lamenta Jesús, quien recuerda que la vela es un deporte “mediático y con repercusión en los medios, lo que revierte en visibilidad para la ciudad de Torrevieja”.

Una plaza para Tokio
Rogel confía en coronar su brillante carrera deportiva representando a España en Japón

La opción de acudir a Río de Janeiro, en los pasados Juegos, se esfumó por una lesión en el hombro que mermó su potencial y por el arbitrario y polémico criterio de selección de la Federación Española de Vela. “No es fácil ir a unos Juegos. Y más en un país como España, donde hay un nivel altísimo”, señala el regatista, quien se prepara para afrontar en los próximos meses varias competiciones, como el Trofeo Princesa Sofía y, sobre todo, el Europeo de La Rochelle, con el objetivo de llegar en las mejores condiciones al Mundial de Dinamarca, donde comienzan a jugarse las 16 plazas para competir en Tokio.

«Resulta tan complicado, o más, luchar por un billete para los Juegos Olímpicos como la posterior pelea por una medalla»

Una vez asegurada la plaza para España en el Mundial, tocará ganarse a lo largo de 2019 la posibilidad de representar al país en los Juegos Olímpicos en las pruebas de la federación. Se da la paradoja de que Jesús Rogel podría conseguir la plaza para España y, posteriormente, no ser él el que represente al país en Japón. “Espero que no pase, pero es posible. Creo que nos jugaremos ese billete entre tres o cuatro regatistas. Cualquiera de los que vaya, estoy seguro de que lo hará bien en Tokio”, explica Rogel, quien añade que, “aunque suene extraño para los no conocedores del mundo de la vela, a veces resulta tan complicado, o más, luchar por un billete para los Juegos Olímpicos como la posterior pelea por una medalla”.

Situación de la Federación de Vela
España tocó techo como potencia mundial de la vela en los Juegos Olímpicos de Barcelona, obteniendo unos resultados que no han vuelto a repetirse

España tocó techo como potencia mundial de la vela en los juegos de Barcelona, donde se consiguieron varias medallas, entre ellas un oro del alicantino Kiko Sánchez Luna. Pero desde entonces el deporte náutico, pese al enorme potencial del país, repleto de costa y de apasionados al mar, ha ido a menos. Jesús Rogel tiene muy claras las causas de esta etapa de recesión: “Tenemos que tener claro que lo que pasó en Barcelona va a ser muy difícil, por no decir imposible, de repetir. Pero además llevamos tiempo con una federación inestable y eso no ayuda a la vela. Cuando más dinero se invierte, más opciones tienes. Esto es así de sencillo”, resume el torrevejense.

Y es que, aunque parezca increíble, los regatistas españoles no reciben actualmente ayudas por parte de su federación y en muchas ocasiones tienen que pagarse de su propio bolsillo desplazamientos a citas internacionales, de ahí la importancia que están adquiriendo en los últimos tiempos los patrocinadores o mecenas.

La competencia para llegar a Tokio es brutal, y para tener opciones de éxito Jesús Rogel debe emplearse en cuerpo y alma en entrenar todos los días del año. El torrevejense completa cada jornada seis horas de entrenamiento, tres de ellas en el gimnasio, aunque también alterna sesiones de bicicleta y otras tantas en el agua. Compagina su puesta a punto con las clases de vela que imparte en el Real Club Náutico de Vela de Torrevieja, su principal soporte anímico en toda esta aventura.

Más atractivo para el público
«Los drones y las cámaras Go Pro, por ejemplo, han hecho mucho por el espectáculo. Han ayudado a dar a conocer las regatas por dentro»

La vela es una disciplina cara, que exige una adaptación previa al medio para conocer mejor lo que le espera a uno en la competición. Sin embargo, las limitaciones económicas condicionan la preparación e impiden a Jesús entrenar en las mejores condiciones. “Cuando más conoces la zona de regatas en la que vas a competir, más te ayuda. Aunque luego las condiciones pueden cambiar, por eso la vela es un deporte de anticipación y de prever las cosas”, afirma Rogel, quien se muestra satisfecho del impulso que las nuevas tecnologías han dado a su deporte, sobre todo en lo que se refiere al seguimiento de los espectadores. “Los drones y las cámaras Go Pro, por ejemplo, han hecho mucho por el espectáculo. Han ayudado a dar a conocer las regatas por dentro y a hacerlas mucho más atractivas para el público que la sigue por la televisión”, sentencia.

Tokio se presenta en el horizonte como la culminación de un sueño para Jesús Rogel, quien, sin embargo, no piensa jubilarse nunca de la vela. “Retirarse de este mundo es complicadísimo. Es posible que tras este ciclo acabe mi carrera en la categoría Laser, pero siempre quedarán otros retos y otros barcos por probar”, afirma el torrevejense. Y uno de sus objetivos a largo plazo, no lo oculta, puede ser embarcarse en alguna aventura, como la vela transoceánica. “Lo veo lejos, pero me gustaría”, concluye.