«Para llegar arriba hace falta constancia, trabajo y un poco de suerte»

Hijo de futbolista y franjiverde hasta la médula es una de las sensaciones del Elche en este arranque de competición

- Escrito el 03 noviembre, 2017, 3:00 pm
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Entrevista > Primitivo Férriz | Jugador del Elche C.F. (Elche, 11-abril-1996)

Primitivo Férriz no olvidará jamás la temporada 2016-17 pase lo que pase de aquí a junio. El ilicitano, moldeado en la cantera del club desde benjamines, es uno de los pocos jugadores de la plantilla a los que no le da pereza ningún rival ni ninguna superficie de juego, ya que afronta su primera experiencia profesional como si fuera un regalo del cielo.

Hijo de futbolista y franjiverde hasta la médula, Primi, una de las sensaciones del Elche en este arranque de competición, aporta al proyecto la cuota de ADN ilicitano, tan necesaria para conectar con la grada y la ciudad. “He cumplido mi sueño de niño, jugar con mi Elche”, repite una y otra vez el central, quien rompe el clásico prototipo del defensa de Segunda B. Además de universitario, educado y tímido tiene cara de buena persona. “No creas, en el campos saco el genio”, avisa.

Primera aventura en el primer equipo del Elche y de buenas a primeras titular. No se puede pedir más.

Estoy muy contento. Para mí es un sueño poder estar en el primer equipo. Gracias al trabajo de muchos años lo he podido conseguir.

Además, ha jugado partidos importantes, incluso el gran derbi ante el Hércules.
«Jugar ante el Hércules y ganar fue impresionante por la alegría que le dimos a la afición»

El partido de Alicante no lo olvidaré en mi vida. Es el más importante que he jugado, de momento, en mi carrera. Poder jugar allí y ganar fue impresionante por la alegría que le dimos a la afición.

Usted ha pasado por todos los equipos del Elche y habrá jugado mil veces contra el Hércules en otras categorías. ¿Qué tienen de especial estos partidos?

Que hay rivalidad deportiva y que mucha más gente te apoya. Toda la ciudad está pendiente de ti.

Primi es el mejor ejemplo en la cantera del Elche de lo mucho que cuesta llegar a la cima. ¿Mantiene aún contacto con sus compañeros de alevines o infantiles?

Con algunos sí. Uno de mis mejores amigos, Jorge, fue compañero en benjamines. Todos se alegran mucho de que haya logrado cumplir mi sueño. Tienen la envidia sana de que uno del grupo ha llegado. Para llegar hay que tener mucha constancia y trabajo, pero también un poco de suerte. Hay muchos que pueden destacar por calidad y desparpajo, pero al final si no eres constante y trabajas no llegas.

¿Cuándo se dio cuenta de que podía vivir de esto?

En juveniles, cuando me subieron al equipo de División de Honor desde el B. No lo ves seguro todavía, pero tienes esa ilusión y ya comienzas a pensar: ¿Y si algún día…? Lo importante en ese momento es luchar por tu sueño, porque para mí lo era jugar en el Elche. Tener la ilusión de ser futbolista está muy bien, pero si no trabajas cada día no se cumple.

Ahora ya ha llegado arriba de la pirámide, pero lo difícil es quedarse…

Sí, no hay más que seguir trabajando porque esto es un premio que sin trabajo puede desaparecer.

Vamos hacia atrás. ¿Cómo era Primi cuando comenzó a jugar?

Era delantero. Pero me fueron retrasando. Mi padre había jugado de defensa y al final eso tira. Me empezó a gustar y desde alevines se puede decir que soy defensa.

¿Quién era su ídolo de juventud, su espejo?

Siempre me gustó Sergio Ramos porque es un líder del vestuario. Y a mí también me gusta serlo. Siempre he sido capitán de mis equipos. También tengo algo, aunque salvando las distancias, de Puyol, otro líder al que le gustaba mandar y era muy serio en el campo.

Bueno, eso de mandar, con tanto veterano en el vestuario del Elche, le será difícil ahora.
«Si hace falta gritarle a un veterano en el campo no me asusto»

Me da igual quién esté a mi lado dentro del campo. Todos vamos a una y si hay que gritarle a un veterano no me asusta. Y si hay algún problema se habla claramente.

Los centrales antes eran tipos rudos y con pinta de villanos de película. Usted, sin embargo, parece demasiada buena persona para ser central. 

Bueno, fuera del campo es diferente. En el campo es otra cosa, tengo lo mío también.

Su padre fue jugador del Ilicitano e, incluso, se asomó al primer equipo en algún amistoso. Imagino que estará orgulloso de que su hijo haya podido superar su obra.

Está muy contento porque ve que todos los sacrificios que ha hecho han merecido la pena. Los entrenamientos en la Ciudad Deportiva, los madrugones para jugar mil partidos los sábados por la mañana… Mis padres están muy orgullosos.

¿Y su padre es crítico o prefiere no opinar?

Yo soy el primero que le pregunta para que me diga qué debo corregir. Siempre me da su opinión.

¿Y su madre?

Ella es más reservada. Viene a ver los partidos y siempre me anima. Para ella siempre lo hago bien.

Parece que su carrera haya sido todo un camino de rosas, pero también hay alguna que otra espina, como la cesión poco fructífera al Barakaldo. ¿Qué pasó?
«Durante la etapa en el Barakaldo no jugué mucho, pero maduré como persona»

Me llamaron de allí y vi que era una oportunidad, porque se trataba de un equipo que había disputado la promoción el año anterior. Se trataba de buscar oportunidades de jugar. Estuve poco tiempo, pero aprendí mucho. Maduré personalmente, porque al final te vas a 800 kilómetros de casa y sin tu familia y tienes que aprender sí o sí a valerte por ti mismo. En lo deportivo no jugué mucho porque me ficharon como lateral, que es una posición en la que puedo jugar, pero que no es la mía. Salió la opción de volver a Elche y como lo importante era jugar ni me lo pensé.

Debió ser un palo regresar de esa forma.

Sí, volví triste porque no tuve oportunidades y no pude encajar en el equipo. Pero una vez de regreso tocaba cambiar de mentalidad.

Usted disputó una promoción para subir a Segunda B con el Ilicitano y, apenas dos años después, por fin llega a esta categoría, pero con el primer equipo. ¿Quién lo iba a decir?

Sí, el destino es así de curioso. Ojalá no hubiera pasado porque el Elche nunca debería estar en Segunda B, pero al final las circunstancias son las que son.

Primi le pone la gota de sangre ilicitana al actual proyecto deportivo. Usted, como canterano y conocedor del fútbol base del club, ¿cree que debería haber más jugadores ilicitanos en el primer equipo?
«Del Elche siempre han salido buenos futbolistas y me gustaría que subieran más ilicitanos al primer equipo»

Para cualquier equipo siempre es importante la cantera, y más el Elche, de donde han salido siempre muy buenos futbolistas hacia grandes equipos. Me gustaría que subiera más gente de abajo.

En descargo del club hay que reconocer que con tanto cambio de proyecto y modelo es difícil darle continuidad a nada.

Así es. En los últimos cinco años ha habido diferentes entrenadores y directores deportivos y al final la estructura se va cambiando. Cada director deportivo trae a sus jugadores y encima, tras los descensos, se acaban yendo casi todos. Así es difícil que los proyectos cuajen.

Igual que se fijaba de niño en los jugadores del primer equipo resulta que usted se ha convertido ahora, con 21 años, en el referente y espejo de todos los pequeñajos del fútbol base. ¿Cómo se lleva eso?

Muy bien, porque me gusta ir a ver los partidos de la cantera y sobre todo del filial, ya que aún tengo compañeros allí. Sé lo que sienten ellos porque he sido parte de ese vestuario y a mí me gustaba que viniera gente del primer equipo a vernos. Eso es algo que siempre motiva y reconforta.

Usted ya había jugado con el filial en el primer equipo, pero dígame la verdad, ¿pesa jugar con el Elche en el Martínez Valero?

No, porque al final hacemos lo que nos gusta, aunque se nota que la afición aprieta y es algo normal. Yo me siento tranquilo y no me pesa.

Antes ha hecho referencia a la suerte como algo fundamental en la carrera de un futbolista. Me imagino en este sentido que cruzarse con Mir fue una bendición.
«Mir es el entrenador más relevante en mi corta trayectoria profesional»

Sí, ya lo he dicho en alguna ocasión. Me hizo debutar en el filial cuando era juvenil y después en el primer equipo. Es el entrenador más relevante de mi corta trayectoria. Estoy muy contento con él y siempre le estaré agradecido. Él ha sido uno de los ‘culpables’ de que haya cumplido mi sueño.

El día del debut con el Elche debió ser muy especial. ¿Cómo lo vivió?

En el entrenamiento, antes del partido ante el Badalona, me dio el peto y ahí lo vi claro. Estuve el sábado tranquilo y solo se lo comenté a mis padres y a unos amigos, porque tampoco quería cargarme de presión. Pasé nervios cuando salí a calentar, porque al final es tu estadio y el lugar en el que vienes a ver a tu Elche desde pequeño. Pero una vez comienzas a calentar todo va bien.

Usted es aún muy joven, pero es de los que piensan en su futuro profesional o se conforma con vivir a tope el presente.

Hay que vivir día a día y disfrutar. Estoy muy a gusto aquí y ojalá pueda estar muchos años con esta camiseta.

¿Le gustaría ser uno de esos futbolistas, cada vez menos, de un solo club en su carrera?

Sí, yo he tenido como referencias a Benja, Nino… Sí que me gustaría porque es mi ciudad y yo siento estos colores.

¿Dónde estaba usted en el último ascenso?

Pues celebrándolo como un ilicitano más y pensado que ojalá un día pudiera vivir algo así desde dentro.

Y de todos esos momentos y actos de la celebración, ¿qué le gustaría vivir especialmente?

Todo, pero lo que más me gustaría es poder haber contribuido a que la gente de mi ciudad disfrute de esa alegría.

Y como ilicitano y seguidor del Elche, ¿qué piensa de todo lo que ha sucedido estos años con el club?

Nosotros (los jugadores) no podemos meternos ahí, pero está claro que la gestión no ha sido la mejor. Pero somos el Elche y tenemos una afición muy importante y vamos a estar siempre ahí.

En el caso de no haber podido llegar a ser futbolista, ¿cuál era su plan B para la vida?
«Pocos jugadores pueden vivir de las rentas del fútbol, por eso estudio para formarme y estar informado»

Soy consciente de que es muy difícil llegar en el fútbol y que muy pocos afortunados pueden vivir de las rentas. Por eso estudio en la universidad Administración de Empresas (ADE) y lo llevo poco a poco, pero bien. Me gusta formarme e informarme. Es importante para uno mismo estar preparado para la vida.

¿Y cómo lleva lo de las redes sociales?

Me manejo, pero tampoco soy muy activo. No suelo meterme en jardines.

Y hablemos por fin del presente. El Elche comenzó como un tiro la temporada pero en octubre los resultados no han acompañado. ¿Hay que preocuparse?

Ha habido un par de partidos en los que la cosa no ha salido, pero la gente puede estar tranquila porque hay un equipazo. Hay jugadores con mucho nombre para devolver al Elche donde se merece.

¿Tan duro es el grupo III?

Sí lo es, por los rivales y por los campos. Cualquier equipo te puede ganar, sobre todo en su estadio.

Pero a usted no le puede afectar lo de los campos sintéticos porque se ha criado en este tipo de superficies desde pequeño.

Lo que pasa es que condiciona el juego porque no todos los campos son del mismo material, tienen las mismas dimensiones o están igual de desgastados. El balón no bota de la misma manera y los controles son complicados, pero para mí nunca será excusa porque hay equipo para hacer frente a todo.

Y por último, complete la frase. Esta temporada será inolvidable si…

Logramos el ascenso. No hay otro objetivo para el equipo y el club.

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