La Vega Baja está situada en una zona de alto riesgo sísmico

La tierra volvió a temblar el pasado viernes 11 de mayo alcanzando 3,3 grados en la escala Richter

- Escrito el 05 junio, 2018, 5:00 pm
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Un terremoto de 3,3 grados en la escala Richter hizo temblar buena parte de la comarca en la tarde del pasado viernes 11 de Mayo. El seísmo puso en alerta a muchos vecinos del sur de la comarca. Se pudo percibir con intensidad en localidades como Bigastro, Almoradí, Dolores, Callosa de Segura, Guardamar, Los Montesinos, Torrevieja, Orihuela o Almoradí entre otras. También se registraron llamadas y avisos sobre el terremoto a la policía en diversos pueblos del sureste de Murcia.

“Eran las 19:26 horas y aún no había anochecido. Me estaba preparando un té cuando todo empezó a temblar en la cocina. Recuerdo que las vecinas de la calle gritaron asustadas. Fue muy rápido, cosa de 3 segundos, mi sobrina jugaba en el sofá y se detuvo de repente. Al ver que no se asustó, no le hablé del tema, ya estamos un poco acostumbrados a estas vibraciones. Estamos en una zona donde suele ocurrir”, nos cuenta Alejandro Espí Hernández, un vecino de Los Montesinos donde se notó la sacudida.

“Estaba en el parque con mi hija cuando todo empezó a temblar” nos cuenta María José Satoca, vecina de San Miguel de Salinas, “fue el más fuerte que he sentido. Todas las mamás nos miramos asustadas pero fue muy rápido y los niños no se dieron cuenta. Nos sentimos a salvo porque estábamos al aire libre”

Epicentro en Pilar de la Horadada
Se publicaron cientos de testimonios en las redes sociales a tiempo real. No hubo daños físicos, pero sí aparecieron grietas en algunos edificios

En Torrevieja cientos de vecinos salieron a la calle asustados hasta que la tierra dejó de temblar. Se desalojaron tiendas, supermercados, oficinas y otros establecimientos en cuestión de segundos. Muchos residentes de la comarca relataron en sus redes sociales sus experiencias vividas destacando el ruido causado más que los daños materiales, aunque sí que se detallaron movimiento de lámparas y vibración de muebles y ventanas.

A pocos minutos de tener noticias de este suceso, se publicó en la web del Instituto Geográfico Nacional que el epicentro se situaba frente a la costa de Pilar de la Horadada a unos 10 metros de profundidad, y con una intensidad de 3,4 grados en la escala Richter.

Rápidamente, las redes y muchos medios de comunicación  se hicieron eco de la noticia y se publicaron cientos de artículos con estos datos.

Rectificación del epicentro e intensidad

No fue hasta 3 días después cuando se publicó la corrección de estos datos, al parecer inexactos sobre la intensidad y localización del sismo. Se trasladó el epicentro al sureste de San Miguel de Salinas y se redujo la medición de intensidad a 3,3 grados. Más cercano a los municipios de nuestra comarca y, a pesar de su menor fuerza, sigue siendo uno de los terremotos más fuertes sentidos por esta zona en los últimos años.

Historia sísmica

La historia de nuestra comarca ha estado marcada por la aparición de terremotos. La Vega Baja es una comarca geológicamente activa debido a la colisión entre la placa euroasiática y la africana, siendo este choque la principal causa de los seísmos.

El primer terremoto documentado en la Vega Baja ocurrió en 1048, con epicentro en Orihuela y de una intensidad estimada de 7 grados. La mezquita de la localidad fue destruida en ese suceso y también diversos edificios de origen árabe presentes en Guardamar y cuyas ruinas son todavía visibles en la actualidad. Un geógrafo andalusí, Al-Udri, registró este suceso.

21 de marzo de 1829

Pasaron 800 años sin movimientos sísmicos de gran envergadura, pero el 21 de marzo de 1829 la tierra tembló dando lugar al mayor terremoto sufrido en la Vega Baja. Se registró un movimiento sísmico que alcanzó una puntuación de 6,6 grados en la escala Richter, devastando poblaciones enteras que tuvieron que ser reconstruidas. Las más afectadas fueron Torrevieja, Almoradí, Benejuzar y Guardamar del Segura.

Este suceso provocó 389 muertos y numerosos heridos. Muchos vecinos de las localidades afectadas recuerdan ese día con diversos actos religiosos.

Habitualmente nuestra comarca se ve afectada por entre diez y doce terremotos al año, según Tomás Cremades, técnico de protección civil de la Generalitat. Son terremotos por lo general de baja intensidad que difícilmente son percibidos por la población, aunque en ocasiones se perciben con más fuerza llegando a pasar incluso de los 3 grados en la escala Richter, generando alarma entre los vecinos.

Torrevieja

Torrevieja está catalogada como una zona de riesgo sísmico y sus edificaciones cumplen con la normativa específica en estos casos. Su Ayuntamiento conoce estos riesgos y desde hace años organiza charlas para dar pautas a los ciudadanos sobre actuación en caso de terremoto. También organiza simulacros, tanto en recintos cerrados como en sus playas, para que los veraneantes y sus socorristas estén preparados ante esta emergencia. Este tipo de actividades cada vez es más habitual en la comarca y necesario para instruir a sus vecinos.

El Departamento de Sismología de la Universidad de Alicante manda un mensaje tranquilizador a la población, y dice que estos pequeños movimientos sísmicos son “absolutamente normales” e incluso beneficiosos para la liberación de energía sísmica evitando futuras desgracias de mayor gravedad.