La Generalitat aprueba un plan de protección para la agricultura de la Vega Baja

La iniciativa pretende preservar las huertas, mejorar el agua y modernizar los métodos agrícolas

- Escrito el 26 marzo, 2018, 2:00 pm
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El pasado 7 marzo se ratificó un nuevo Plan Integral de Protección a la Huerta Tradicional de la Vega Baja en la Comisión de Medio Ambiente de las Cortes valencianas. Todos los partidos políticos presentes (PP, PSOE, Compromís, Ciudadanos y Podem) votaron a favor.

Se trata de una Proposición No de Ley registrada por el grupo de Podemos. Según nos cuentan desde el partido morado, la intención es dotar a la agricultura vegabajense de una serie de ventajas institucionales similares a las que ya disfruta la huerta valenciana.

Dicha idea ya se venía reivindicando desde hace tiempo. De hecho, el pasado mes de diciembre los ayuntamientos de Orihuela y Rojales (gobernados por el PP y PSOE respectivamente) también solicitaron un nuevo plan a la Generalitat en base a “el agravio comparativo incuestionable que existe respecto a Valencia desde hace años”.

Huerta en peligro
La huerta de Valencia ya disfruta de un plan de protección similar desde hace años

“La calidad agrícola de la Vega Baja no tiene nada que envidiar a Valencia. Estamos hablando de las dos principales huertas de España. Sin embargo, el campo valenciano siempre ha estado en el centro para la Generalitat y nosotros demasiado al sur”, nos comenta Antonio Estañ, secretario general de Podem-País Valencià y natural de Callosa del Segura.

«Si no reformamos nuestra agricultura, las nuevas generaciones se dedicarán a otros sectores y los campos desaparecerán» A. Estañ (Podem)

Según afirma, esta comarca también merece un plan autonómico para evitar la degradación de su huerta y su pervivencia a largo plazo.

“Nos enfrentamos a varios factores que ponen en serio peligro nuestra agricultura. A los campesinos cada vez les cuesta más ganarse la vida. Si no arreglamos esto, las próximas generaciones se dedicarán a otras cosas y los campos estarán condenados” declara Estañ a este periódico.

Río Segura

El diputado autonómico nos explica los factores por los que la huerta de la comarca se está degradando, de sobra conocidos por los agricultores. Tales como la contaminación del río Segura, el mal uso de la tierra, la construcción indiscriminada o el riego deficiente.

Respecto al primero, es una vieja y conocida batalla. Durante años en Orihuela y otros puntos de la Vega Baja se han sucedido numerosas protestas populares exigiendo soluciones contra la suciedad del río. Aquella lucha vecinal surgió cierto efecto y la calidad del agua mejoró notablemente durante algún tiempo.

No obstante, numerosos agricultores y vecinos denuncian que en los últimos años el agua ha vuelto a un estado de regresión. De hecho, recientemente fue constituida la asociación Segura Transparente, heredera de todas aquellas luchas populares.

El pasado mes de enero, dicha plataforma presentó mociones a los 27 ayuntamientos de la Vega Baja para solicitar que defiendan la cuenca hídrica del preciado río. También han participado en la redacción de algunos puntos de este Plan Integral de Protección de la Huerta.

Depurar y reutilizar el agua

“Hay que usar más las depuradoras para garantizar que el agua vuelva limpia al río” afirma Estañ. “El problema es que con las expectativas que generó el trasvase desde el Tajo, se transformaron muchas áreas a regadío que antes eran de secano”.

El callosino pide a la Generalitat que ejerza más control sobre este asunto. “Muchas de estas áreas de regadío ni siquiera están reconocidas legalmente como tal”.

Con el cambio climático, el diputado autonómico vaticina un futuro con todavía menos lluvias. Por ello, “con el sistema actual no podemos esperar que se atiendan todas las demandas de agua. Hay que reutilizarla, y para esto hay que depurarla mucho más”.

Cuidar la tierra
Con el cambio climático se esperan menos lluvias. La depuración y reutilización del agua se harán más indispensables

Además del agua, el nuevo plan propuesto también pone el foco en la tierra. “Tenemos muchas huertas en desuso o incluso totalmente abandonadas desde hace años. A veces también se utilizan para guardar residuos tóxicos ilegales o escombros. Esto perjudica la calidad de la tierra”.

Así mismo, durante décadas la especulación urbanística también ha golpeado duramente la agricultura de la comarca. En demasiadas ocasiones se ha construido sin ningún criterio agrícola y medioambiental, muchas veces incluso sin la oportuna licencia.

“La Administración debe poner orden en este asunto. Se tiene que acotar qué tierras sirven para el crecimiento urbano, para cultivos y para conservación ecológica” defiende Antonio Estañ.

Desde Podem también proponen la creación de bancos comunales de tierra. “Si los propietarios no pueden garantizar este uso, que haya una forma común de gestionarlo, vía compensación”, explica el secretario general del partido.

Modernización y accesibilidad
“En el último año hemos tenido varias riadas desastrosas, sobre todo por el estado lamentable de las acequias” denuncia Antonio Estañ.

Para el de Callosa, la agricultura vegabajense precisa de una considerable modernización, especialmente en los sistemas de riego. “Hace falta mejorar la conexión del campo con las universidades, así los avances en innovación e investigación podrán repercutir directamente en ayudar a los agricultores”.

Además, también apuesta por reducir la burocracia y los intermediarios. “Los circuitos de comercio deben ser más accesibles, con un apoyo jurídico de la burocracia para que se puedan coordinar las cooperativas. Así se mejoraría el acceso a semillas, variantes, etc.” destaca.

Patrimonio de la Humanidad

La idea final es convertir la agricultura de la Vega Baja en un sector más sostenible, para que las nuevas generaciones mantengan viva la huerta.

“Mirando al futuro, debemos abrirnos a nuevos retos. En Europa cada está más de moda la agricultura ecológica. También sería interesante crear rutas de turismo campestre, que no toda la masificación turística caiga en nuestra costa”, sentencia Antonio Estañ.

Sin duda, el reconocimiento de estas huertas como Patrimonio de la Humanidad sería un enorme impulso para revalorizar la zona. Algunos técnicos de la Generalitat y de la Universidad Miguel Hernández avalaron recientemente que los milenarios sistemas de regadío propios de Orihuela podrían estar cumpliendo los requisitos solicitados por la UNESCO.