Fadalack vuelve a rendir tributo a Mike Oldfield

Entrevista> Silverio Carmona Pineda, creador de Fadalack

- Escrito el 04 mayo, 2018, 1:00 pm
7 mins
21 músicos darán vida a las canciones del legendario artista británico. Será el 26 de mayo, a las 7 de la tarde, en el auditorio de Cox

El grupo Fadalack vuelve a subirse al escenario para seguir rindiendo tributo a Mike Oldfield en un concierto que tendrá lugar el día 26 de mayo a las 7 de la tarde en el auditorio de Cox, y en el que volverán a demostrar la pasión que les mueve por la música del artista británico.

La idea partió hace diez años del creador del grupo, Silverio Carmona Pineda, de Cox, cuando se decidió a escribir las partituras de la música que, de alguna forma, habían formado parte de su vida. El hecho de conseguir reunir a los músicos necesarios para llevarlo al escenario fue una cuestión complicada. Había que encontrar guitarristas con la suficiente calidad como para imitar el sonido de Oldfield. La colaboración de sus compañeros de aventura en el proyecto, Tano Ruiz y Nacho Soto, fue un punto de partida para comenzar a reclutar músicos y completar el grupo. Tuvieron la suerte de encontrar muy buenos intérpretes sin tener que salir de la provincia.

Un gran despliegue

En cuanto al nombre, fue elegido en parte por estética y en parte por su significado. Fadalack es una palabra que procede del gaélico y significa `tarde´, y pretende hacer alusión a la nostalgia de una época que les trae muchos recuerdos en forma de música.

En su mayoría, son músicos de profesión, aunque también hay varios componentes que jamás estudiaron música, como los dos guitarristas principales, que tocan de oído y montan los conciertos de memoria. Son 21 integrantes en total, entre los que se encuentran cinco guitarristas, tres teclados, cinco percusionistas, un coro de cuatro cantantes y cuatro instrumentos de viento. Todo un despliegue en el escenario donde sonaran las míticas canciones de Oldfield, músico y compositor entre cuyos premios destaca el Grammy que ganó en 1975 por su álbum `Tubular Bells´.

¿Por qué este tributo a Mike Oldfield? ¿Qué significa para vosotros este artista?
«Es muy importante lo épico de realizar un directo ofreciendo música que se ha concebido para estudio»

Bueno, la razón es básicamente porque me gustaba lo suficiente como para realizar los arreglos, pero confieso que es muy importante lo épico de realizar un directo ofreciendo música que se ha concebido para estudio y sin escatimar en instrumental. Esto hace que este proyecto sea muy atractivo para los músicos por el hecho de ser una aventura cargada de dificultades, y esto les estimula mucho. Todos aprendemos mucho de ello.

¿Lo habéis visto en directo en alguna ocasión?

Pues confieso que no. Sé que hace un par de décadas actuó muy cerca de aquí, pero me pillo fuera de onda.

¿En qué consiste el espectáculo?
«Hay personas que vienen de países como Argentina, Canadá, Italia, Inglaterra o Alemania»

El espectáculo obedece a la representación en directo de las versiones de las obras de Oldfield tal y como las concibió en el estudio. Tengamos en cuenta que para quienes llevan toda una vida escuchando una música que adoran en un determinado formato, agradecen mucho reconocer esa misma versión y sonoridad en el directo. Desde luego es muy emotivo para todos. Esa es la razón principal por la que hay personas que vienen de países como Argentina, Canadá, Italia, Inglaterra o Alemania.

¿Qué tipo de seguidores tiene Oldfield?

Está claro que, para mí, son gente maravillosa. Se respira cariño y familiaridad en el patio de butacas. Su entrega es incondicional hasta el punto que tenemos unas 80 personas que vienen asiduamente a todos los conciertos y que, de alguna manera, forman parte, después de ocho años, del propio espectáculo.

¿Os gustaría ir de gira?
«Un espectáculo que, a todas luces, sólo un loco creería posible realizar»

La verdad es que no. Últimamente hemos contado con el apoyo de un buen productor que ya tenía previsto hacer varios conciertos por todo el país, pero por una parte hemos sido conscientes de la dificultad que entraña este espectáculo, tanto por la enorme cantidad de instrumental que necesita como por lo difícil de mover a 21 personas y hacerlas coincidir en fechas. Eso sin tener en cuenta que, en la mayoría de los casos, son padres y madres de familia, y prefiero no interferir en la vida de la gente hasta el punto de convertir Fadalack en un foco de stress para nadie. Tocar y ensayar con este grupo siempre ha sido un placer, un aliciente; nunca una tensión.

Fadalack decide quedarse en su plaza, en el auditorio de Cox, y hacer de él un santuario y una excusa para reunir a toda esa gente tan maravillosa que viene cada año. Os invito a todos a venir a ver un espectáculo que, a todas luces, sólo un loco creería posible realizar. Estamos cansados de ver cómo grupos de cuatro o cinco músicos acaban separándose por las razones que sea, y que Fadalack, con las dificultades que conlleva, ha subsistido durante ocho años con un ambiente precioso de trabajo en común, cariño mutuo y música.