Estruja, el deporte autóctono de Rafal

Un deporte creado por y para los rafaleños. Hablamos del estruja, un híbrido entre el polo y el criquet nacido en el corazón de la Vega Baja

- Escrito el 03 diciembre, 2017, 3:07 am
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Hubo un tiempo en que el fútbol, siendo ya deporte rey, no estaba al alcance de todos. Y las gentes de nuestros campos, ante la ausencia de un carrusel de partidos que ver en el televisor, buscaba pasatiempos alternativos con los que romper la monotonía del duro trabajo en el campo.

El Estruja es un híbrido entre el polo y el criquet

A ese tiempo hay que viajar en el municipio de Rafal, en el corazón de la Vega Baja, para encontrar el origen del Estruja. Se gestó en el campo, en los años en que se ´estrujaban tornos`. Un día, en un impás del trabajo, se golpeó una bola de madera con un mazo, surgiendo en ese mismo instante la posibilidad de jugar, en los ratos libres que permitía la faena agrícola.

Un deporte rústico

Fueron los propios rafaleños los que vieron el potencial del deporte, una actividad que tuviese su ADN, en la cual se viesen reflejados. De esta forma se fue desarrollando con todas las características de cualquier otro deporte: normas, sistemas de puntuación, etc. Y, además, están organizados en torno al ´Club Estruja Rafal`.

Los que lo han jugado destacan que ante todo se trata de un deporte muy divertido, que se juega en modalidad de masculino y femenino, y que cada año se disputa en Rafal el campeonato del mundo en ambas categorías.

Alguna de sus particularidades lo hacen un deporte tremendamente especial, como su capacidad para poder jugarse en cualquier terreno rústico, lo cual hace que el jugador adquiera una gran habilidad para ser capaz de meter una pelota poliédrica en cinco porterías.